En un partido que tuvo un final no apto para cardíacos, los cordobeses, gracias a dos tiros libres sobre el final de Cuello, se impusieron en el quinto y definitivo juego en condición de visitante y se adjudicaron el trofeo de la Liga Nacional.
El partido inició con gran intensidad y paridad, en donde cada equipo buscó plasmar sus ideas en ataque para dañar enfrente. Quimsa usó un planteo apostando al juego interno y utilizando a Terry y Anderson cerca del aro, mientras que Instituto intentó jugar colectivamente, contando con un Cuello encendido, que sobresalió con 11 puntos en el primer cuarto. El resultado final de ese lapso, de todos modos, fue 25-23 a favor de los santiagueños.
En el segundo, las acciones se mantuvieron de la misma manera: igualadas. Tuvieron mayor acción de jugadores que ingresaron desde el banco, aunque ninguno de los dos pudo sacar diferencias. Brussino y Anderson fueron quienes se destacaron en el local, anotando en momentos claves; y en el visitante, empezó a entrar en ritmo Nicolás Romano, sumando 6 unidades, pero el mayor goleador de ese parcial fue Copello, con 7, jugando los diez minutos. Sin embargo, cuando daba la sensación de que los cordobeses se iban al descanso arriba, apareció Davaunta Thomas, una de las figuras de la serie, con un gran triple para poner al frente al dueño de casa 47-46.
Ya en el complemento, Instituto se pudo escapar en el marcador, sacando la mayor brecha entre ambos (que hasta ese momento que fue de 7), para cerrarlo 25-18 a su favor. Gastón Whelan y el mencionado Romano comandaron el ataque de La Gloria, convirtiendo 7 y 8 puntos respectivamente. Por el lado de La Fusión, Anderson y Terry volvieron a hacer daño y Thomas, que no había tenido grandes intervenciones, comenzó a tener mayor participación ofensiva.
El último cuarto, que arrancó favoreciendo 71-64 a los dirigidos por Lucas Victoriano, tuvo de todo. Quimsa, sabiendo que estaba contra las cuerdas, ejecutó un altísimo nivel defensivo en su inicio, no solo dejando sin anotar a su rival por casi dos minutos, sino que también consiguiendo robos que finalizaron en canastas.
No obstante, en el momento en que había recortado la distancia y estaba abajo por tres, los de Alta Córdoba recuperaron su esencia y, en un abrir de cerrar de ojos, estiraron su ventaja a 9, para consolidarse momentáneamente 83-74 a falta de 3:56 en el electrónico. Pero en ese instante, surgió la figura Juan Brussino (finalizó con 15) y del capitán Mauro Cosolito, para achicar a 4.
Anderson se sumó al goleo, y bajó aún más la diferencia a un doble, a falta de un minuto y medio. Los visitantes se estancaron en 83 y no podían salir. Y el local seguía y seguía, a tal manera de igualar el resultado y, a falta de diez segundos, pasarlo a ganar 84-83.
Y en el momento donde las papas quemaban, reapareció Martín Loku Cuello, que penetró al aro tras un saque de banda, y recibió la falta personal de Terry al momento de intentar definir la jugada. Fue a la línea de línea de libres con nueve segundos en el reloj y convirtió los dos, dándole el triunfo y el título Instituto por 85-84, que se proclamó rey del básquet argentino por primera vez. ¡Salud, campeón!
SÍNTESIS:
QUIMSA (84): Davaunta Thomas 14, Juan Brussino 15, Eric Anderson Jr. 21, Reyshawn Terry 14, Mauro Cosolito 12 (FI); Iván Gramajo 3, Sebastián Acevedo 0, Franco Baralle 5, José Ascanio 0, Emiliano Toretta 0, Sebastián Lugo 0; Bryan Carabalí no ingresó. Entrenador: Sebastián González.
INSTITUTO (85): Gastón Whelan 13, Luciano González 6, Nicolás Romano 20, Martín Cuello 21, Tayavek Gallizi 6 (FI); Mateo Chiarini 5, Nicolás Copello 10, Antoni Vicens 0, Mariano Fierro 4; Federico Elías, Juan Cruz Frontera y Juan Cruz Tulian no ingresaron. Entrenador: Lucas Victoriano.
Parciales: 25-23, 22-23 (47-46); 17-25 (64-71), 20-14 (84-85).
Árbitros: Fabricio Vito – Pablo Estévez – Juan Fernández.
Estadio: Ciudad (Santiago del Estero Capital).