El Cervecero apagó el fuego ante el Gasolero porque, muy cerca del cierre, Mariano Pavone mostró toda su experiencia en el Alfredo Beranger. El Celeste se imponía en dos oportunidades pero el triunfo por 3 a 2 le correspondió al Decano que celebró en el descuento.
Fue un verdadero partidazo en el sur del Gran Buenos Aires. Temperley empezó ganando con un cabezazo de Luis López. El «Animal» conectó prácticamente abajo del arco y demostró que está hecho para jugar en este club. Hasta ahí el que sufría era Quilmes que no se daba por vencido aunque no se le daba el empate.
El show de goles en el Beranger se dio en el cuarto de hora final del partido. Los de Walter Gastón Coyette igualaron a los 31 de la complementaria porque Iván Colman ejecutó un tiro libre, Rodrigo Moreira metió el frentazo que dio en el palo, y la pelota quedó boyando para que Rafael Barrios empuje en la línea.
La felicidad para Quilmes duró realmente muy poco. Ni bien Temperley movió del medio le cometieron penal a Guillermo Mackay que Facundo Callejo se encargó de convertir ante Esteban Glellel. La visita tenía que remar de atrás nuevamente en el sur bonaerense.
Parecía que la victoria quedaría en casa para el Celeste hasta que, en tiempo de descuento, apareció Pavone. El ex Racing y Vélez empató a los 46 y completó su proeza a los 48 al puntear una pelota en el área chica y torcer para siempre el asunto en el Beranger.
Temperley no supo cerrar el pleito y dejó escapar una victoria que la tenía prácticamente en el buche. Quilmes, en el último tiro para soñar con el Reducido, consiguió una victoria tan épica como inolvidable. Y el 3 a 2 en la noche del sábado calará hondo en ambos conjuntos durante toda la semana.