El Decano se dio el gran gusto del año. En una temporada muy floja de la Primera Nacional, el Cervecero se las ingenió de todos modos para meterse en octavos de final de la Copa Argentina. En cancha de Belgrano de Córdoba, los del sur del Gran Buenos Aires derrotaron al Canalla por 4 a 2 en los penales tras el 1 a 1 en tiempo reglamentario.
Otro revés para Carlos Tévez al mando de Rosario Central. El «Apache» y sus dirigidos la pasaron realmente mal en la casa del Pirata. El que se aprovechó de ello, y perdonó demasiado a pesar de cantar victoria, fue este Quilmes manejado por el Platense y Huracán, Walter Gastón Coyette.
Hasta la media hora inicial el pleito era bastante parejo. Ambas escuadras probaron con un cabezazo por bando hasta que, en la recta final del primer tiempo, el Canalla regaló oportunidades por doquier hasta que el Cervecero encontró el tanto.
A los 32 minutos, Federico González tuvo un mano a mano y lo estrelló en el travesaño. Al rato, el fondo de Rosario Central salió jugando de manera horrible pero Iván Colman no supo aprovechar el cara a cara. Finalmente, Quilmes abrió la cuenta cuando iban 42 gracias.
Un córner desde la banda izquierda viajó a la zona candente del equipo de Tévez. Rodrigo Moreyra ganó en las alturas, metió el frentazo, y Gaspar Servio tapó a medias contra el césped. La redonda quedó boyando en el rectángulo menor y González empujó la fondo de la red.
A pesar de los cambios y la chance de debutar para varios juveniles, el Canalla no reaccionba en la complementaria. El Cervecero contó con chances para liquidar el asunto pero Camilo Machado mandó un mano a mano por arriba del travesaño y, a un cuarto para el cierre, Julián Bonetto no pudo soplarla abajo del arco.
Se apagaba la tarde en Córdoba hasta que Agustín Bindella le cometió un penal innecesario a Juan Cruz Cerrudo. Sin dudarlo, Nicolás Lamolina sancinonó la pena máxima y Servio, ex Banfield, definió con clase de arco a arco para estirar la definición a los penales.
Mariano Pavone, ex Racing y River, estrelló su disparo en el travesaño aunque, instantáneamente, Esteban Glellel le atajó el zapatazo a Facundo Almada. El infortunio para la Academia siguió cuando Juan Rodríguez mandó su remate por arriba del horizontal mientras que el Cervecero no volvió a fallar.
Rosario Central, de flojo presente en la Liga Profesional, quedó prontamente eliminado en la Copa Argentina. Tras el 1 a 1 en tiempo reglamentario, Quilmes ganó 4 a 2 en los penales y se metió en los octavos de final del certamen donde se medirá con Deportivo Madryn.