La reunión de la tercera categoría directamente afiliada a la Asociación del Fútbol Argentino del pasado lunes puso en claro algunos aspectos de lo ocurrido el pasado fin de semana. Tras la decisión de suspender la fecha a poco más de dos horas del inicio del primer encuentro, la mesa de la divisional explicó algunas situaciones que se prestaron a confusión.
«Los juveniles tenían el apto médico» sentenció Gabriel Fernández, presidente de la Primera B Metropolitana. Ante las versiones que corrieron durante el sábado sobre la ausencia de un chequeo anual, el dirigente del Deportivo Español destacó que no había chance de que un jugador de inferiores no estuviese en condiciones para disputar un encuentro de 90 minutos.
Semejante afirmación dejó atrás algunos dichos de los medios de comunicación que ni bien se había confirmado la suspensión de las jornadas de la Primera B Metropolitana y la C afirmaron que se debía a una cuestión de evitar un mal mayor. Incluso Ezequiel Segura, hombre fuerte de Comunicaciones, añadió que en caso que los profesionales no levanten la medida, existe una gran posibilidad de que este fin de semana sí o sí deban presentarse con juveniles.
El único club que se mostró en contra de hacerlo fue Deportivo Riestra quien afirmó que tiene al día todos los sueldos y que no tiene porque recurrir a jugadores sin contrato para disputar un torneo en el cual quieren ser protagonistas y pelear por un ascenso.