POLONIA 1 – UCRANIA 0: EL SUIZO PORVENIR

Por la última fecha del Grupo C de la Eurocopa, Polonia venció a Ucrania por 1 a 0 en el estadio Vélodrome y, de esta manera, finalizó segundo detrás de Alemania y pasó a los octavos de final.
Ganó, con lo justo, y clasificó. Eso es lo que le pasó a Polonia puesto que pudo derrotar a Ucrania por la mínima aunque no jugó bien y fue superado en el primer tiempo.
Justamente en la etapa inicial, los ucranianos pudieron haberse ido en ventaja pero su ineficacia en ataque les impidió anotar.
Sin embargo, fue el equipo polaco el que dispuso de dos acciones de peligro al inicio del match en los pies de Milik primero y Lewandowski después, aunque sus remates terminaron en las manos de Pyatov y afuera, respectivamente.
Desde ese momento, los de camiseta amarilla se adueñaron del match. Konoplyanka y Yarmolenko se hicieron de la pelota y pusieron en aprietos a la defensa polaca, aunque pocas veces inquietaron a Fabianski. Sólo un remate del segundo nombrado hizo que el guardavallas de los de Adam Nawalka tuviera que tirarse para ver como el esférico se iba afuera.
En la parte complementaria, los comandados en cancha por Robert Lewandowski se despertaron. Y así, a los 8, llegaron a la disparidad en el marcador luego de que «Kuba» Blaszczykowski venciera a Pyatov con un remate cruzado.
Con el tanto de ventaja, Polonia le cedió la pelota a Ucrania y, otra vez, el elenco de Fomenko demostró su falta de ideas en ataque.
Con esto, el partido entró en una meseta en donde casi no hubo aproximaciones hacia los arcos. Sólo un mano a mano de Kaptuska en Polonia, en donde el volante no pudo definir, y de Rotan en Ucrania, en donde Fabianski respondió correctamente, fueron lo más claro de ambos hasta que el árbitro marcó el círculo central del campo de juego.
Final en el Vélodrome. Triunfo polaco y decepción ucraniana.
Con este resultado, Polonia quedó segundo por diferencia de gol y enfrentará en octavos de final a Suiza, segundo del grupo A, el sábado en Saint Etienne. Por su parte, Ucrania se vuelve a casa sin haber podido ganar un partido ni haber marcado un gol en la competición.