La polémica se instaló en Montilivi tras la anulación de un gol de Celta a pocos minutos del final ante Girona.
Sobre el cierre del duelo entre Girona y Celta de Vigo, todavía con el marcador en cero, Renato Tapia sacó el centro que Paulo Gazzaniga embolsó sin éxito.
El arquero argentino soltó en marcado error la pelota y casi con el mismo impulso chocó contra Carlos Dotor, de Celta.
La pelota quedó viva en plena área y Luca de la Torre empujó a gol. El asunto es que el juez Isidro Díaz de Mera Escuderos sancionó infracción justo antes que la pelota cruzada la línea de cal, inhabilitando la posibilidad de revisión VAR.

El gol fue mal anulado, ya que el choque correspondió a una acción de juego, y la revisión VAR quedó fuera de las posibilidades.