Paul Pogba no se quedó con los brazos cruzados después del resultado positivo en el doping en la Juventus y solicitó un contraanálisis para intentar la búsqueda de la inocencia en un caso, que le podría costar una larga sanción.
El francés dio positivo en un estudio de dopaje de testosterona y fue suspendido de su actividad futbolística. El jugador tenía tres días para pedir un nuevo control y lo solicitó a último momento. El contraanálisis iniciará una fase de investigación de la fiscalí antidopaje para verificar si el resultado se mantiene.
Las opciones no son buenas para Paul Pogba, que deberá cruzar los dedos para que revierte el positivo. El galo podría ser despedido o ir a un juicio ante el tribunal nacional antidopaje con penas muy duras. El protagonista recibiría hasta dos años de inhabilitación y podría duplicarse la pena «si la infracción de las normas antidopaje implica una sustancia prohibida específica y la Organización Antidopaje puede demostrar que la infracción es intencional».