Sumando el puntaje del Torito y el Gasolero, ni siquiera llegaría a la cima del grupo y estarían a cuatro unidades de la Fragata que lidera la zona. Claramente, con números que no ayudan, ambos ofrendaron un 0 a 0 para el olvido en la tarde del martes que sólo tuvo el color y el calor del regreso del público a Mataderos.
Poco para destacar por el lado de un Nueva Chicago que hace dos años viene salvándose por el simple hecho que no hay descensos en el fútbol argentino. Algo, apenitas, de Temperley que contó con alguna situación aislada para llevarse los tres puntos hacia el sur del Gran Buenos Aires pero luego confundió los camino frente a un rival que no gana hace siete fechas.
Como ha sucedido, el Celeste apoyó mucho en el ex Vélez, Agustín Allione, que fue la manija del equipo pero falló en la única clara que tuvo ante Augusto Bottini. En la segunda parte del partido, fueron los de Alejandro Ruíz quienes también volvieron a arrimarse con algo de peligro pero Franco Díaz no tuvo puntería para inflar las redes contrarias.
Temperley, que ganó un juego de los últimos once, tenía la gran chance de volver a sonreir ante un rival que marcha último y cómodo. Claramente, Nueva Chicago, también veía con buenos ojos la performance de su oponente. Y, para no sacarse ventajas, graficaron un 0 a 0 que obviamente calificó la temporada de ambos.