Paul Charpentier convirtió dos goles en la victoria de Nueva Chicago ante Chacarita y expresó su felicidad por los tantos anotados y por quedarse con el clásico.
El delantero analizó el triunfo ante El Funebrero: “Creo que el partido fue muy luchado y emotivo, que tuvo períodos donde cada equipo fue superior y hubo mucha intensidad durante los noventa minutos”. Y agregó: “El equipo nunca bajo los brazos, pudo golpear muy rápido y con mucha efectividad, y sacar esa ventaja fue una de las claves para revertir el resultado”.
El atacante expresó sus emociones al convertir los dos goles: “Las sensaciones fueron únicas, por la magnitud que tiene este partido y festejar así en un clásico es algo indescriptible. Fue un partido soñado, significa una alegría inmensa, y también es gracias a mis compañeros, que me bancan siempre y este grupo lo merece».
Para concluir, Paul palpitó el próximo cruce ante Almirante Brown: “Será un rival difícil, que viene peleando el torneo pero nos estamos preparando los días que faltan para llegar de la mejor manera”.