Hubo un solo equipo en el campo de juego; por esto y mucho más los Eagles tienen el mejor record de la NFL y apabullaron a unos Giants que no supieron como contrarrestar su ofensiva ni romper su línea defensiva.
En la temporada regular, Philadelphia, antes de la lesión de Jalen Hurts (estuvo afuera solo tres partidos), tenían un récord de 13-1 y comandaban a su antojo la conferencia nacional. Con su vuelta, se esperaba que los locales mantuvieran ese desempeño y lo cumplieron con creces; New York jamás fue rival, solo anotó un touchdown en el tercer cuarto y nunca pudo competir ante quizás el máximo candidato a llevarse el anillo.
38 a 7 fue el resultado de un encuentro que poco tiene de análisis, un planteo sin fisuras tanto en defensa como en ataque para obtener el pasaje a las finales de conferencia. Cowboys o 49ers batallarán por el otro lugar; mientras tanto, Philadelphia espera con la confianza de estar desarrollando una de sus mejores temporadas en la historia, y tienen con qué.