La NBA no da respiro nunca: no habían concluído las finales que ya se comentaba por lo bajo, no solo una oferta para los San Antonio Spurs para negociar ese pick número 1 (Victor Wembanyama será el elegido) sino otros pesos pesado que saldrían de sus franquicias para armar nuevos super equipos para ir a buscar ese anillo tan deseado.
En horas pasadas, Bradley Beal dejó los Washingtong para pasar a los Phoenix Suns y armar un trío de lujo junto a Kevin Durant y Devin Booker; a cambio, los Wizars recibieron a Chris Paul (que buscarán cambiarlo o dejarlo libre), Landry Shamet y algunos picks de drafts futuros.
Aunque la decisión de Draymond Green ha servido para mover los cimientos de unos Golden State que tienen que tomar decisiones a contra reloj para no desarmar su plantilla: se sabe que la idea del jugador es buscar un máximo contrato posible con la franquicia (algo que no tienen muy en claro todavía) o con cualquier otro equipo que se lo ofrezca. Será vital que es lo que sucede con la selección del draft para terminar de ir alineando los planteles de cara a la próxima temporada.