Boston sacó adelante un dificilísimo partido ante el líder del Este, Toronto, imponiéndose en tiempo suplementario por 123-116. Kyrie Irving tuvo una brillante actuación donde, además de su doble-doble compuesto de 43 puntos y 11 asistencias, fue vital para que los Celtics puedan terminar los cuatro cuartos empatados y luego darles el golpe final a los Raptors.
En el TD Garden, dos de los favoritos para quedarse con la Conferencia Este se veían las caras. Por un lado, el líder, Toronto Raptos, quienes arrastraban dos caídas en fila y buscaban recuperarse para seguir mirando a todos desde arriba. En la otra esquina, los Boston Celtics, con margen de 8 victorias y 6 caídas, queriendo demostrar que son candidatos para pelear en lo alto.
El encuentro fue, en su mayoría, parejo y de pocas distancias en el marcador. El palo a palo era una constante y ambos exhibían sus armas ofensivas por sobre las defensivas. Transcurridos los dos primeros periodos, el tanteador era favorable a los locales con un reñido 54-52. Los mejores en unos y otros eran Kyrie Irving, organizador de los ataques de los suyos, y Kawhi Leonard, quien cerraría la noche con 31 puntos, 15 rebotes y 3 robos.
A la vuelta del descanso, los canadienses comenzaron a tener una mejor performance, llevándose el tercer período por 30-24 para adelantarse por 82-78. En el cuarto y último, la historia parecía ser favorable para los de Nick Nurse dado que, a falta de un minuto y medio para el final, aventajaban por cuatro puntos. Pero Irving, teniendo una noche fantástica (convirtió 17 puntos en los últimos 8:06 de juego), logró equiparar el tablero para forzar el OverTime con resultado de 107-107. En tiempo extra, el ex-CAVS seguiría on-fire, sumando cuatro nuevos puntos y asistencias para finiquitar la noche con 43 y 11 y hacer que los de Brad Stevens terminen festejando y dando un claro mensaje para los de su conferencia: Acá están los Celtics.