MUNDIAL SUB-20 | ARABIA SAUDITA 3 – MALÍ 4: NO HAY MALÍ QUE POR BIEN NO VENGA

Malí se quedó con los 3 puntos en un partidazo donde se las vio complicadas. Arabia Saudita se colocó en ventaja por 2-0 gracias a las anotaciones de Firas Al-Buraikan y Hassan Mohammed Al Tambakti; los africanos lo igualarían con Sekou Koita y Ibrahina Koné; los asiáticos nuevamente al frente por Khalid Essa Al Ghannam; y la remontada final a cargo de Boubacar Traoré y Mohamed Camara.

Lluvia de goles en la segunda jornada del Grupo E. Arabia Saudita y Malí se enfrentaban con la obligación de ganar para acercarse a la clasificación y lo propuesto por ambos no decepcionó en absoluto. De entrada, los asiáticos salieron mucho mejor y se pondrían al frente con dos de ventaja gracias a los gritos de Firas Al-Buraikan, siendo letal en un mano a mano; y Hassan Mohammed Al Tambakti, repitiendo un penal que había sido pateado por su compañero Hamed Al-Ghamdi pero, por adelantamiento del arquero Youssouf Koita, fue repetido y esta vez no perdonó.

Malí no la pasaba bien y caía por 0-2 hasta que, sobre los 36 minutos, un tremendo error del golero Abdul Rahman Anwar Al Shammari le permitió a Sekou Koita definir con el arco libre y señalar el descuento. Más tarde, ya en la complementaria, Ibrahina Koné escaparía por izquierda para definir y decretar el 2-2. Sin embargo, la alegría duraría poco dado que a los pocos minutos, Khalid Essa Al Ghannam volvería a poner al frente a los suyos con una gran emboquillada.

Nuevamente en desventaja, Malí no se dio por vencido y siguió atacando hasta conseguir el 3-3 con Boubacar Traoré y un derechazo. Y en tiempo cumplido, Mohamed Camara recibió un centro bajo y definió para señalar el agónico 4-3 para los suyos. Así, los africanos llegan a los 4 puntos y quedan en el segundo lugar detrás de Francia mientras que los asiáticos cierran la Zona sin unidades al cabo de dos juegos.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.