Milan dejó en Monza una racha de nueve partidos sin derrotas por Serie A, aunque quedó con el sabor amargo de haber remontado un 2-0 con diez.
La primera mitad tuvo una batería de emociones fuertes durante el tramo final. Todo se desencadenó con el tremendo choque entre el arquero Michele Di Gregorio y su compañero Andrea Carboni.
El arquero intentó seguir con un vendaje en la cabeza, pero terminó reemplazado. La situación, a poco de finalizar la primera mitad, generó un largo adicionado.
Y a punto de iniciarlo Monza se encontró con un penal a su favor por infracción de Thiaw sobre Colpani. El capitán Matteo Pessina cobró la boleta con sutil toque de zurda al 1-0.
Y en seguida, seis minutos después, el local estiró diferencias con Dany Mota recibiendo el contragolpe en el área, y definiendo con notable derechazo en el ingreso al área.
Monza inició 2-0 el complemento y para colmo Milan se quedó con diez por una insólita expulsión de Luka Jovic, titular, quien golpeó sin pelota a Izzo y vio la roja.
Pero Milan, que ya había metido en cancha a Giroud, Leao y Pulisic, fue a buscarlo y encontró el descuento en veinte minutos.
Florenzi levantó el centro que fue peinado en el primer poste y encontró a Olivier Giroud en pleno corazón del área, allí donde el francés saltó para conectar justo.
Entonces Milan se lanzó con todo en búsqueda del empate, y lo encontró a segundos de los noventa con Christian Pulisic y un notable zurdazo.
Con mucho en contra logró un importante resultado Milan, pero Monza sacó fuerzas de donde no parecía tenerlas y recuperó inmediatamente la ventaja gracias a que Warren Bondo metió un tremendo derechazo al 3-2.
Y hubo más, ya que en el adicionado Lorenzo Colombo rubricó el 4-2 final.
Triunfazo de Monza, que cortó una racha de 9 partidos sin derrotas para Milan en Serie A.