El Rossoneri se quedó con el clásico en el Giuseppe Meazza y, al menos provisoriamente, trepó a lo más alto de la elite italiana. El conjunto de Stéfano Pioli fue de mayor a menor, pudo liquidarlo antes de tiempo y terminó gozando y sufriendo con el 3 a 2 frente al Nerazzurri.
Durante una hora de reloj, Milan dominó el Derby della Madonnina aunque fue Inter quien rompió el cero en San Siro. Cuando la cosa se puso 3 a 1 para el campeón reinante de la Serie A, la Gran Culebra reaccionó, descontó y hasta hizo méritos para empatarlo. De allí en adelante, el que brilló fue Mike Maignan.
Era todo del Rossoneri. Alessandro Bastoni cabeceó contra su arco y el travesaño lo salvó del papelón. En la jugada siguiente, Rafael Leão exigió a Samir Handanovic que respondió muy bien contra el césped. Sin embargo, los goles qu eno entraron en un arco ingresaron en el opuesto.
Inter abrió la cuenta a los 21 minutos del primer tiempo cuando Lautaro Martínez aguantó una pelota en mitad de campo y descargó con Joaquín Correa. El «Tucu» descargó rápidamente para Marcelo Brozovic y el croata picó al vacío, quedo frente al arco, y prácticamente en un mano a mano batió la resistencia del Milan.
La alegría para los de Simone Inzaghi duró poco. Cuando iban 27, el Nerazzurri falló en salida y el campeón reinante lo resolvió con creces. Sandro Tonali corrió con pelota dominada, abrió hacia la izquierda, y Leão sacudió con un zurdazo cruzado en el que nada pudo hacer Handanovic.
Milan, con el 1 a 1, recuperó la memoria, mereció mejor suerte de ahí en adelante aunque recién pudo plasmar la ventaja en la complementaria. Ismael Bennacer estuvo cerca con un cabezazo en el arranque de la segunda mitad. La revancha no tardó en llegar. Leão mandó un centro desde la izquierda y Olivier Giroud conectó mordido en el primer palo para colocar la redonda contra el caño más lejano del portero del Inter.
Al cuarto de hora de la complementaria, el local estiró la ventaja. Giroud recibió por izquierda, descargó de taco para Leão y el portugués dibujó magia. Llevándose la marca de Bastoni, Stefan de Vrij, y Milan Skriniar, el lusitano se acomodó en el área para castigar a Handanovic y colocar el 3 a 1.
Simone Inzaghi movió el banco y ahí apareció en acción el Inter peligroso. Al rato llegó el descuento en un centro de Matteo Darmian que encontró a Edin Dzeko ingresando por el primer palo. El bosnio se anticipó a su marca, remató sin titubear, la redonda dio en el caño y besó las redes del Milan.
Con valentía y sabiendo que la diferencia era escueta, el Nerazzurri puso contra las cuerdas a su rival. Lautaro Martínez contó con dos ocasiones, una del ex Racing se fue desviada y la otra encontró la respuesta de Maignan. Luego el guardameta francés se lo tapó con los pies a Dzeko y, por último, brilló al volar y descolgar una chance inmejorable de Hakan Calhanoglu.
Milan tuvo una hora maravillosa y se quedó en la recta final. Inter buscó sumar al menos un punto en el Derby della Madonnina pero se acordó tarde de apretar a su contrincante. Así, el campeón reinante, se impuso en el clásico por 3 a 2 para trepar provisoriamente a lo más alto de la tabla de posiciones en la Serie A.
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