MIDLAND: TODO TIENE UN FINAL, TODO TERMINA

No hay vuelta atrás: tras casi dos años de estar al frente de Midland, Rodrigo Bilbao abandona la entidad de Libertad. Luego de caer ante Dock Sud, el oriundo de Morón presentó la renuncia a su cargo adjudicando cansancio y desgaste, dejando al Funebrebro en la segunda colocación de la tabla con un punto menos que el líder CADU y clasificado a la próxima edición de la Copa Argentina.

Rodrigo Bilbao transitó por todos los caminos en sus casi dos años al frente de Midland: luchó por el descenso, clasificó al Reducido y quedó muy cerca del ascenso perdiendo en semifinales y, durante este campeonato, peleando de principio hasta el presente en los primeros puestos. Pero, como reza la canción de Vox Dei, todo tiene un final, todo termina… La Rana le puso punto final a su ciclo al frente del Funebrero tras el compromiso de Dock Sud con la intención de recorrer nuevos horizontes.

En el día de su despedida, Bilbao emitió un comunicado dirigido directamente para los hinchas del cuadro de Libertad que expresa lo siguiente:

«A través de estas líneas quiero agradecer a cada hincha y a cada trabajador que forma parte de la familia Funebrera.

Fueron dos años hermosos, llenos de desafíos y objetivos Cumplidos, desde el primer partido que asumimos inmersos en el descenso hasta el último peleando por ser punteros, proyectando a Midland al ascenso y clasificados a la Copa Argentina del Próximo año.

Todo fue realizado con la convicción y profesionalismo que ustedes han sabido reconocer con su apoyo partido a partido, entrenamiento tras entrenamiento. Con virtudes y también defectos.

Todo proceso exitoso también conlleva mucho desgaste, sacrificio y mucha fuerza, está decisión que tomamos se toma pensando en realizar lo mejor para el Club.

Solo tengo palabras de agradecimiento para Midland y su gente, sin olvidarme de mi gran cuerpo técnico que se banco todas.

A partir de hoy, tengo el orgullo de ser un Hincha más del Funebrero».

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.