Cuando parecía que Lionel completaría su primer partido sin anotar con Inter Miami, el rosarino consumó el 4-0 de su equipo a segundos del final.
Ocho goles en cinco partidos para Messi, que convirtió al menos una vez en cada partido que jugó desde su llegada a Miami.
En esta oportunidad Lionel recibió de Campana y no falló, moldeando el 4-0 final cuando solo restaban cuatro minutos para finalizar el partido.