Mercedes supo lidiar con el porposing en Montreal

Hamilton y Russell durante el GP de Canadá. Gentileza: Mercedes AMG F1

Por: Ramiro Ohana | junio 21, 2022


Desde la incorporación del efecto suelo por parte de la FIA para la vigente temporada de Fórmula 1, el porposing volvió a tomar protagonismo como nunca antes visto en el Gran Circo y Mercedes ha sido uno de los equipos más afectados de la parrilla. Este fenómeno, que provoca el rebote de los monoplazas durante las rectas, generó en los pilotos de la escudería alemana un malestar físico que terminó por desbordar el fin de semana pasado en el Gran Premio de Azerbaiyán.

Hamilton acabó con fuertes dolores de espalda en Bakú

Bakú fue la gota que colmó el vaso. La imagen de Lewis Hamilton siendo ayudado para salir de su coche mientras se tomaba la espalda, evidenció el desgaste físico que provoca el porposing.  Es por eso que, tras la cita, los pilotos reclamaron la reducción inmediata del porposing después de que varios de ellos sufrieran problemas de cuello y espalda en el bacheado trazado urbano. La FIA decidió involucrarse en el asunto por primera vez y planea tomar medidas a corto y largo plazo.

A través de un comunicado, el organismo rector confirmó que, “en interés de la seguridad” de los pilotos, “es necesario intervenir para exigir a los equipos que realicen los ajustes necesarios para reducir o eliminar este fenómeno”. Sin embargo, no hubo ningún impacto en la aerodinámica de los monoplazas en Montreal, donde la FIA se encargó de observar y recopilar datos. Una decisión que no requiere del apoyo unánime de todos los equipos, ya que las autoridades están velando por la integridad de los pilotos.

Según reveló el ente regulador, la primera medida para resolver el problema del rebote en las rectas es utilizar “un escrutinio más estrecho de las planchas y los patines, tanto en términos de su diseño como del desgaste observado”. En segundo lugar, se buscará “la definición de una métrica, basada en la aceleración vertical del coche, que dará un límite cuantitativo para el nivel aceptable de oscilaciones verticales”.

El doble suelo en el coche de Russell

Si bien los coches no sufrieron grandes cambios durante el Gran Premio de Canadá, Mercedes aprovechó las nuevas libertades derivadas por la FIA para modificar el W13 y probar un nuevo suelo durante los entrenamientos libres, con el objetivo de endurecerlo y reducir los problemas de flexión que generó el controversial reglamento aerodinámico. En su directiva técnica, el director técnico de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, permitió para Montreal que los equipos rodaran con un segundo suelo adicional delante del actual, con el fin de reforzar la rigidez de la parte delantera del coche.

Sin embargo, esta decisión fue muy criticada por varios equipos y pilotos. El principal enojo por parte de las escuderías se debió a que se les informó con muy poco tiempo de anticipación a su llegada al Circuit Gilles Villeneuve, por lo que no llegaron a tiempo a poner en práctica las medidas introducidas. Solo Mercedes pudo capitalizar las nuevas libertades ofrecidas, aunque para la clasificación el segundo soporte fue retirado en medio de amenazas de una posible protesta después de que se cuestionara si la FIA había seguido los procedimientos correctos.

Por el lado de los pilotos, quienes pelean por la punta del campeonato fueron los más críticos con esta repentina medida. Max Verstappen, ganador de la carrera en Canadá, dijo que era “vergonzoso” y “decepcionante” que la FIA cambiara las reglas a mitad de temporada solo por las quejas de un equipo. “Si no puedes diseñar el coche para eso (el porposing), es tu culpa, no la de las reglas”, comentó el neerlandés, que fue respaldado por el jefe de su equipo, Christian Horner.

Mientras que Charles Leclerc no entiende por qué el duro trabajo por parte de Ferrari para controlar el porpoising en el F1-75 deba tirarse “a la basura” por las peticiones de otros equipos. Si bien el monegasco veló por la salud de sus rivales, aclarando que no era aceptable que el físico de los pilotos esté en juego, lamentó que se subestime “la cantidad de trabajo que se hizo en los últimos meses por los equipos para entender estos problemas”.

Cabe destacar que, por lo menos en el coche de Hamilton, las nuevas configuraciones no hicieron mucho efecto. El británico desaprobó por completo el monoplaza presentado por Mercedes durante los entrenamientos -con un nuevo fondo plano-, al cual tildó de ser “inmanejable” y “muy malo”, por lo que los de las flechas de plata decidieron quitarlo para la FP2. Aunque las críticas del siete veces campeón del mundo tuvieron un final feliz: cuarto en la clasificación, coronando el fin de semana con un podio (acabó tercero), el cual no pisaba desde la primera carrera del año en Bahréin.

Hamilton en el podio de Canadá

Nos estamos acercado”, aseguró Lewis al finalizar la carrera sobre la lucha de Mercedes contra Red Bull y Ferrari. Pero las esperanzas de los de Brackley no solo se miden a base de resultados después de un gran fin de semana en tierras canadienses. A pesar de finalizar por detrás de su compañero (cuarto), George Russell reveló que no sufrió porposing durante toda la carrera, y que el poco rebote que sintió no fue a causa del efecto suelo, atribuyendo ese problema a la pista ondulada.

El propio jefe del equipo, Toto Wolff, lo confirmó: “Montreal demostró que el problema del porpoising se erradicó tras el trabajo que ha realizado el equipo”. Ahora, el director austríaco considera que, como resultado de la configuración súper rígida y de baja altura de conducción que Mercedes necesitó para que su auto funcione correctamente, el principal problema estará en los golpes que sufra el suelo del coche cuando el asfalto esté bacheado y circule por encima de los bordillos.

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