Mentalidad deportiva fuera de la cancha: Los hobbies estratégicos que eligen los atletas

Mentalidad deportiva fuera de la cancha: Los hobbies estratégicos que eligen los atletas
Zoran Borojevic - Unplash

¿Qué hacen los atletas fuera de la cancha? Más allá de las prácticas comunes y los entrenamientos, se ha creado un auge por parte de los deportistas en practicar actividades estratégicas que los ayudan en una especie de entrenamiento alternativo. Algunos hobbies se escogen por razones que van un poco más allá del gusto personal; muchas actividades contribuyen a que los atletas entrenen su fuerza mental, su concentración y su habilidad para tomar decisiones rápidas con los datos disponibles.

El rendimiento de élite requiere entrenamiento cognitivo fuera del campo de juego: concentración, regulación emocional, lectura de los oponentes y pensamiento probabilístico. Para ello, muchos jugadores profesionales se acercan al ajedrez, al póker online o a juegos alternativos como es el caso del bridge entre los golfistas.

Hobbies estratégicos en el rendimiento de un atleta

En el ajedrez tenemos grandes nombres de atletas que integraron el ajedrez en sus vidas, utilizándolo como una herramienta competitiva alternativa a su actividad deportiva regular. Tal es el caso de Pep Guardiola o Kobe Bryant, quienes se volvieron expertos en trasladar aspectos del juego de ajedrez a sus deportes de práctica normal.

Los hobbies estratégicos en atletas de alto rendimiento permiten que el jugador pueda tomar decisiones bajo presión y fatiga, proporcionan un nivel óptimo de anticipación y lectura del rival y un nivel superior de control emocional y resiliencia.

En todo caso, el rendimiento físico ya no es suficiente para que el atleta rinda lo necesario en el campo de juego. Hobbies estratégicos como los juegos de cartas ofrecen esa ventaja centesimal en la velocidad de procesamiento mental, convirtiendo a los deportistas en jugadores cerebrales y estratégicos.

Un estudio de Cambridge analizó cómo someter al cerebro a desafíos estratégicos y de resolución de problemas genera un impacto real en el cerebro. El estudio concluyó que, tras 8 horas de juego distribuidas en un mes, los jugadores cometieron un tercio menos de errores y su puntuación en pruebas de memoria episódica mejoró cerca de un 40% y generó un impacto en la vida real, mejorando la autoconfianza, la percepción subjetiva de su propia memoria, el funcionamiento psicosocial y las tareas cotidianas de la vida real.

Además, la gamificación permite que los usuarios mantengan un estado de “flow” sin sufrir la fatiga cognitiva que provocan los métodos de estudio tradicionales.

El póker como herramienta de entrenamiento

El póker es otro de los juegos que estratégicamente son practicados por jugadores de élite para mejorar su rendimiento atlético. Jugadores como Cristiano Ronaldo, Neymar Jr. Michael Phelps o Rafael Nadal han considerado durante su carrera que jugar al póker online es la estrategia perfecta para mejorar sus habilidades dentro y fuera de la cancha.

El póker permite entrenar al atleta en varios aspectos en específico, tales como:

  • Preparación previa, estudio del rival y estrategia base: El análisis del historial de manos y juegos en el póker moderno implica horas de análisis de bases de datos del historial de sus rivales para identificar patrones de conducta y de juego. De esta forma, por ejemplo, un tenista puede estudiar el historial de saques de su rival o un portero puede analizar el historial de penaltis de un delantero, buscando en todos los casos frecuencias matemáticas que reducen la incertidumbre. Además, así como el jugador de póker se prepara para todos los escenarios posibles, el atleta aprende a prepararse para más de una sola jugada.
  • Toma de decisiones instantáneas: El póker entrena al cerebro para procesar datos a alta velocidad y en tiempo real. En el deporte, un mariscal de campo o un jugador de baloncesto debe hacer cálculos de forma inconsciente e instantánea. El póker automatiza el pensamiento probabilístico y ayuda a gestionar el riesgo. Decisiones que pueden implicar arriesgarse con una mano débil o retirarse con una mano decente enseñan al atleta disciplina táctica, saber cuándo engañar al rival y saber cuándo jugar de forma comedida para proteger un resultado. También ayuda el póker a mantener las emociones ocultas, a mantener un lenguaje corporal neutral en deportes donde la frustración visible del oponente le da impulso al ánimo del contrincante.
  • Análisis post-juego: En el póker puedes tomar una decisión matemáticamente perfecta y aun así perder la mano. Un mal resultado no significa una mala decisión, y viceversa. Tras un torneo, los jugadores de póker analizan las manos clave en las que perdieron fichas para evaluar los errores cometidos. Los atletas aprenden así a analizar su rendimiento tras una derrota; analizan la estrategia del entrenador, lo cual previene la pérdida de confianza y promueve la autocrítica constructiva.

Los hobbies estratégicos estructuran la mente de los atletas de forma lógica y posicional, los preparan para el caos del mundo real. Enseñan al jugador a leer a los rivales a través de datos puros y duros y a entender que el éxito a largo plazo no depende solo de su forma física y su habilidad, sino también de sus decisiones y de la información que puede manejar y procesar.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*