Manu Ginóbili es oficialmente miembro del Salón de la Fama

El ex jugador de los San Antonio Spurs es el primer argentino en recibir este reconocimiento y el cuarto latinoamericano, uniéndose a los brasileños Oscar Schmidt, Ubiratan Pereira y Hortencia de Fátima Marcari.

10 de septiembre del 2022, jornada histórica para el deporte nacional. A sus 45 años, Emanuel Ginóbili se convirtió en el primer argentino en ingresar al Salón de la Fama de la NBA, en una ceremonia que se llevó a cabo en el James Naismith Basketball Hall of Fame de la ciudad de Springfield, estado de Massachusetts. Dicho recinto ya había recibido otras figuras sudamericanas en tres oportunidades, y todas brasileñas: Oscar Schmidt (2013), Maciel Ubiratán Pereira (2010) y Hortencia de Fátima Marcari (2005), por parte de la WNBA.

Foto: @jwdanklefs

El show comenzó cuando Manu puso un pie en la alfombra roja, luciendo unas Nike diseñadas especialmente para él y la ocasión, con temática celeste y blanca. Sobre la parte delantera, con un fondo negro debajo, aparecieron grabados en dorado los años en los cuales ganó sus cuatro anillos de la NBA con los San Antonio Spurs: ‘03, ‘05, ‘07 y ‘14. La parte trasera de sus Air Force 1 fue dedicada a la inolvidable medalla de oro que consiguió en Atenas 2004 con la Selección argentina de básquet.

Asimismo, una bandera de Argentina también se llevó el protagonismo al figurar en una pantalla gigante que se encontraba detrás del atril junto a los escudos de otros equipos de la liga por los cuales pasaron los distinguidos restantes. Allí se paró Ginóbili. De traje y acompañado por su familia, destacó por sobre todas las cosas sus inicios dentro del básquetbol. “Quiero hablar de los equipos que no fueron tan exitosos y que fueron pasos para llegar acá”, dijo en primer lugar, para luego mencionar su paso por la Asociación Bahiense con apenas seis años.

El ex escolta le atribuyó gran parte de su crecimiento dentro del deporte a la Selección argentina, donde se estrenó antes de viajar a Italia. La estadía en Europa trajo consigo aprendizaje y madurez: “Ellos confiaron en mí. Me enseñaron. Tuve líderes que me mostraron el camino. Ahí empecé a conseguir lo que para mí era un sueño inalcanzable”. Ginóbili reconoció que jugar tanto en el Viola Reggio Calabria como en el Kinder Bolonia fue una etapa muy valiosa, ya que no solo creció como jugador, sino también como persona.

No estoy acá por lo que hice, sino por haber sido parte de un equipo. Uno de los más importantes de los 2000, o el más importante”, explicó el bahiense que, lejos de querer llevarse todo el protagonismo, hizo parte de su éxito a los San Antonio Spurs y a su brillante plantilla, con la cual solo tuvo palabras de agradecimiento. “Greg Popovich, fuiste tan importante para mí y para mi familia. Nunca podré agradecerte lo suficiente. Tim Duncan, aprendí tanto de vos, cómo ser un ejemplo en la cancha. Tony Parker, nunca dejamos que nuestros egos nos alejaran. Sabíamos cuándo era tu tiempo y cuándo era el mío”, resaltó.

Un tridente que se entendió a la perfección y “16 años en San Antonio con el mismo coach” formaron a lo que es hoy Ginóbili para la NBA y Argentina. Popovich lo terminó de pulir, mientras que Duncan y Parker le dieron las herramientas necesarias para brillar dentro de la cancha. Aunque sus compañeros no lo fueron todo, la ciudad también aportó lo suyo: “Cuando hablo de los Spurs es mucho más de los jugadores. La gente es calificada, que siente la cultura de la ciudad. Todos los empleados allá son increíbles”.

A la NBA también le tiró flores y le agradeció por darle a él y a los jugadores un contexto para hacer lo que aman. “Es la mejor organización deportiva del mundo. Y punto”, afirmó. Una liga a la que Manu nunca tuvo las expectativas de llegar: “No podía creerlo cuando los Spurs me draftearon. No tenía expectativa. Realmente no lo podía creer. No hubo nada que me hicera imaginar que me iban a llamar”.

Pero su legado iba a decir lo contrario 16 años más tarde. En su historial, relucen cuatro campeonatos NBA, dos convocatorias al All-Star, un premio al Mejor Sexto Hombre, una camiseta por todo lo alto del AT&T Center y ahora la introducción al Salón de la Fama después de haber creado su marca registrada -el Eurostep- y totalizar 14.043 puntos, 4.001 asistencias, 3.697 rebotes y 1.392 robos.