En un partido cambiante e intenso, Manchester United cortó la hegemonía del City en el derbi y se quedó con el inolvidable 2-1 en Old Trafford. Los Diablos Rojos lo empataron con mucha polémica y revirtieron a ocho minutos del final.
Manchester United volvió a sonreír en el derbi tras cuatro victorias consecutivas del City, en un partido del que se hablará por muchísimo tiempo.
El United hizo el gasto en la primera mitad y tuvo en Rashford situaciones claras para lograr romper el cero, sin embargo Walker salvó sobre la línea y más tarde Ederson se quedó con una notable corrida del 10.
Los Diablos Rojos eran más pero fueron perdiendo frescura con el correr de los partidos. El City, más prolijo que peligroso, leyó la merma rival y aceleró para romper el cero al cuarto de hora del complemento.
Mahrez apareció por carril derecho y tocó para Kevin De Bruyne, quien en una precisa maniobra con poco espacio sacó el perfecto centro que Jack Grealish, recién ingresado, conectó al 1-0.
Al United se le quemaron los papeles y parecía que el City se llevaba todo, sin embargo una notable reacción le permitió festejar a Old Trafford.
A doce del cierre Marcus Rashford picó en clara posición adelantada pero no tocó la pelota, Bruno Fernandes se metió en la trayectoria y desde la medialuna clavó el 1-1.
La acción fue muy polémica y la decisión del VAR todavía más. Rashford no toca la pelota pero claramente participa en la acción, incidiendo sobre los movimientos de la defensa. El gol debió ser anulado, pero fue la parda.
Enseguida, cuatro minutos después, el ingresado Alejandro Garnacho armó la jugada por izquierda y sacó el centro que el propio Marcus Rashford impulsó sobre Ederson al 2-1 que sería final.
De la nada al 2-1. De cortar su racha a consumar su décima victoria consecutiva en Old Trafford, y novena en todas las competencias.
Impresionante presente del Manchester United, impresionante presente de Marcus Rashford.
Los Diablos Rojos se ponen a un punto del City y a seis del Arsenal, que jugará mañana con Tottenham.