Manchester City se quedó con el derbi de la ciudad ante el United. El conjunto de Pep Guardiola encontró soluciones demasiado rápido y moldeó su diferencia en un pésimo primer tiempo de los Diablos Rojos. Old Trafford se tiñó de celeste.
Lo que pintaba para partidazo resultó en prácticamente un monólogo. Manchester City plantó bandera en Old Trafford y encontró respuestas gracias a un gol en propia puerta antes del minuto diez.
João Cancelo rompió en posición de extremo izquierdo y desde allí sacó el centro al primer poste que encontró una pésima defensa de Eric Bailly; el central cerró imprudentemente y clavó la pelota contra la portería de De Gea.
City manejó casi a placer la pelota durante la etapa inicial ante un United perdido en la cancha, corriendo detrás del esférico y con muy pocas situaciones de gol. El talento individual de Cristiano Ronaldo pudo poner a su equipo en el marcador, sin embargo Ederson estuvo firme para desactivar el primer, y prácticamente único, peligro que cayó en sus tres postes.
Manchester City era más y pudo confirmarlo justo antes del descanso. Otra vez João Cancelo, quien venía de ser figura ante Brujas por Champions, lanzando una habilitación frontal contra la poblada área roja.
La pelota sobró a todos los defensores del United y Bernardo Silva la punteó con lo justo, casi sobre la línea de fondo, desviando al 2-0.
El complemento no estuvo de más, pero United nada pudo hacer para descontar una diferencia que se le tornó por momentos imposible.
Manchester City cerró el duelo como mejor sabe hacerlo, dominando la pelota, achicando espacios y poniendo en una constante incomodidad al rival.
El derbi es Ciudadano. La consistencia de Pep pudo contra la irregularidad de Solskjaer.
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