Goleó 7 a 0 en Manchester y volvió a meterse entre los ocho mejores de la Champions League. Tras un duelo de ida que dejó interrogantes, el equipo de Guardiola se despachó con una tremenda victoria que tuvo a Erling Haaland en el centro de la escena, anotando cinco goles.
Todo lo que pueda decirse sobre la actuación de Erling Haaland en la victoria del City sobre RB Leipzig queda corto. Será difícil poner en palabras la magnitud de lo conseguido por este noruego de 22 años.
Es prudente empezar con algunas estadísticas. Haaland se convirtió en el futbolista más joven en alcanzar 30 goles en Champions League, estiró su racha en el torneo a 33 dianas en 25 partidos, y es el tercer jugador de la historia en anotar 5 en un mismo partido del torneo.
Haaland también alcanzó los diez goles en la edición, igualando su mejor registro personal y posicionándose como máximo artillero de la temporada en el torneo.
Todo comenzó con un penal en el minuto 22, luego de una mano de Henrichs sancionada como infracción a instancias del VAR. Haaland cruzó el zurdazo, y en un abrir y cerrar de ojos volvió a facturar.
Enseguida presionó sobre la salida de Blaswich y pivoteó al remate frontal de De Bruyne, que dio en el palo. La pelota quedó viva y Haaland la cabeceó al 2-0, dos goles en 78 segundos.
Pero hubo más, tras un tibio intento de recuperación por parte de Leipzig, que se acercó con peligro a Ederson. Antes del descanso Rúben Dias cabeceó al poste, la pelota rodó sobre la línea de gol y encontró, como no podía ser de otra manera, a Haaland.
El 3-0 dejó todo liquidado, y ni hablar cuando Ilkay Gündogan se atrevió a convertir en la noche mágica de Haaland, con un buen disparo.
Y hubo tiempo para dos más, dos más de Haaland, que en momento y lugar correcto definió dentro del área a gol, moldeando un tremendo 6-0.
Espectacular actuación individual del delantero, a quien Guardiola sacó del campo tras el sexto en un gesto casi de misericordia.
Pero hubo más, el talento de Kevin De Bruyne se manifestó en el adicionado con un espectacular derechazo al ángulo. 7-0 inapelable, mágico.
El City pasó de las dudas de la ida y confirmarse como un gran candidato en la vuelta. Y está otra vez entre los ocho mejores de Europa.