Los Citizens cumplieron con la lógica entre opuestos en la tabla de posiciones. El segundo del torneo no tuvo piedad con quien marcha anteúltimo. Los de Pep Guardiola aplastaron a los Clarets por 3 a 1 con un doblete de Julián Álvarez y un grito de Rodri.
Manchester City se dio el gran gusto de golear teniendo incluso en el banco de relevos a Erling Haaland, Jack Grealish, y Bernardo Silva entre otros. Sin problemas, dominando la contienda, el conjunto celeste venció a Burnley y con un partido menos podría quedar a dos puntos de Liverpool que lidera.
El 1 a 0 llegó al cuarto de hora en un centro sin ángulo de Matheus que encontró el cabezazo solitario de Julián Álvarez en la puerta del área chica. A los 22 minutos, los Citizens estiraron la ventaja con un tiro libre astuto de Kevin de Brunye para que el argentino quede mano a mano y facture un doblete el día de su cumpleaños.
En otro partido de goles rápidos, la goleada se consumó a los 24 segundos de la complementaria. De la misma manera que Sheffield anotó el martes ante Crystal Palace, en este caso los de Guardiola movieron del medio y los Clarets ni la tocaron hasta que Rodri sacudió desde la medialuna e infló las redes de James Trafford.
La buena noticia para los de Guardiola también se dio a los 25 minutos del segundo tiempo con el regreso a las canchas de Haaland después de 56 días fuera de ellas por lesión. Sin embargo, en poco tiempo, el noruego no pudo hacer de las suyas con el resultado consumado.
Burnley, sumido en el fondo de la tabla de posiciones y con la urgencia de sumar cuanto antes para eludir al descenso, descontó recién sobre el cierre con un tanto de Al Dakhil. Manchester City triunfó 3 a 1, se mantuvo como escolta, y con un partido menos que Liverpool sueña con dar pelea hasta el final.
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