La Supercopa de Europa no tuvo alto vuelo durante los 90 minutos reglamentarios y todo se dirimió con remates desde los doce pasos. Tras el 1 a 1, la definición por penales favoreció a los Citizens que derrotaron por 5 a 4 al Blanquirrojo para conquistar un nuevo título
La contienda arrancó pareja pero fue Manchester City quien asomó mayor peligro con un cabezazo de pique al suelo de Nathan Aké y un tiro a colocar de Jack Grealish que Bono resolvió con creces. No obstante, en la primera clara que tuvo, Sevilla no perdonó.
Iban 25 minutos del primer tiempo cuando Lucas Ocampos abrió hacia la izquierda para la subida de Marcos Acuña. El zaguero argentino levantó un centro a la zona candente y Youssef En-Nesyri ganó en las alturas ante la marca de Aké y Joško Gvardiol para dejar sin respuestas a Éderson y clavar el 1 a 0.
Los de «Pep» Guardiola cayeron en un pozo y el control parecía estar en la escuadra española que, en la complementaria, tuvo una chance muy clara para estirar la brecha aunque Éderson, en un par de oportunidades, le ahogó lo que era el doblete al marroquí En-Nesyri.
Cuando el panorama se ponía sombrío para Manchester City, el talento salvó al elenco celeste. Rodri levantó un centro al segundo palo y por detrás de todos apareció Cole Palmer para cabecear sin ángulo, despistar a Bono, e inflar las redes de un Sevilla que lamentó semejante desatención ante tan prolija contienda.
Sobre el cierre, el conjunto celeste coqueteó con el triunfo mediante un cabezazo de Aké y un tiro de Kyle Walker. No obstante, la final escueta de emociones en la noche griega, decantó en una nueva definición por penales para ambas escuadras.
Erling Haaland fue el primero en disparar y no falló con su zurdazo. Lucas Ocampos empató el asunto con un tiro similar al del noruego. Los Citizens ampliaron con un remate certero de Julián Álvarez y como si fuera todo espejado, Rafa Mir emuló al argentino para estampar el 2 a 2.
Mateo Kovacic se atrevió y cambió el palo con total fortuna para aventajar a los celestes aunque luego, su compatriota croata, emparejó escogiendo el mismo caño. Grealish pateó fuerte y al medio para sostener la eficacia y Gonzalo Montiel, experto en remates desde los doce pasos, igualó.
El quinto disparo desde los once metros para los Citizens quedó en los botines de Walker y el capitán, con algo de suspenso, superó a Bono. La responsabilidad era de Nemanja Gudelj y el balcánico reventó el travesaño y sus ilusiones.
Después del 1 a 1 durante 90 minutos con pocas emociones en Grecia, el título de la Supercopa de Europa quedó en manos del equipo de Guardiola. Sevilla estuvo cerca del batacazo pero se quedó con las manos vacías porque Manchester City se impuso por 5 a 4 en los penales para sumar un nuevo trofeo a sus vitrinas.
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