El seleccionado español y el maltés se enfrentaron en un partido que tuvo a los visitantes como claros dominadores del encuentro y a los locales con pocas chances de poder acercarse al arco custodiado por Kepa y estirar e historial entre sí con 0 victorias para los dirigidos actualmente por Raymond Farrugia, en la fecha 2 del grupo F en la clasificación a la Eurocopa 2020.
Se esperaba que la Roja -ayer de blanco- mantuviera un monólogo en cuanto a la posesión de la pelota y que el trámite del encuentro se basara en movimientos de derecha a izquierda y de ese sentido al anterior, tal como se puede observar en un partido de handball, ya que los malteses al no tener las mismas capacidades ofensivas, se creía que iban a esperar bien cerrados en defensa, en la búsqueda de algún milagroso gol de pelota parada. Lamentablemente para el amante del fútbol dinámico, este juego se dio tal cual se intuía en la previa.
Desde los minutos iniciales que el equipo de Luis Enrique –ausente por problemas familiares- tomó el protagonismo y comenzó a atacar al combinado rival. Ya a los 20 minutos Saúl, el hombre del Atlético Madrid, había tenido dos ocasiones clarísimas para abrir el marcador. La primera a partir de un disparo desde la medialuna que se fue muy cerca del palo y la siguiente otro tiro, luego de una gran asistencia, desde el punto de penal que por milímetros se fue por encima del travesaño.
A los 30 y con un poco de desesperación por no haber hecho el primer tanto aún –cabe recordar que en el último enfrentamiento por la clasificación a la Eurocopa, España le había marcado 12 goles a Malta en 1983-, Morata fue asistido desde la mitad de la cancha con un preciso pase entre líneas de Mario Hermoso, que lo dejó al centro delantero de costado al arco pero que con maestría definió para hacer que las redes se inflen por primera vez en la noche.
Ya en la segunda parte, con algunos cambios hechos por el entrenador y con la presencia cada vez mayor del lateral derecho Sergi Roberto en ataque, los acercamientos comenzaron a ser en modo de centro por el hombre del Barcelona para que sus compañeros desviasen el recorrido de la pelota hacia el arco defendido por Bonello.
De esta manera los de la península ibérica llegaron a atacar en más de 4 oportunidades con el pase atrás de Roberto a la llegada de Navas, Asensio o Morata y la cabeza de este último fue la que impactó el centro del número 22 en el minuto 72, con un salto similar al que caracteriza a Cristiano Ronaldo, el hombre del Chelsea cabeceó hacia el ángulo y le puso fin a la historia.
Fue victoria, aunque esperada, de los españoles que luego de la segunda fecha lograron mantener el primer puesto del grupo, mientras que Malta, con la victoria del sábado ante Islas Feroe, comparte el tercer lugar con Rumania en la búsqueda de la clasificación a la Eurocopa 2020.