Después de varios meses sin actividad oficial de la Primera D, Lugano recibió a Centro Español y le ganó por 2 a 1 para comenzar el toeneo con una sonrisa. Nicolás López había puesto en ventaja al Gallego, mientras que Santiago Kojro y Daniel Rivadeneira dieron vuelta la historia.
Comenzaba una nueva ilusión en la última categoría del fútbol argentino. En el José María Moraños comenzó con todo el partido en la tarde del domingo, sobre todo la visita, que por izquierda encontró en López el arma para lastimar. El extremo fue desequilibrante, y fue la llave que encontró el Gallego para romper la paridad a los 6 minutos. Con la ventaja, Centro creció, y siguió inquietando al fondo Naranja, pero sin surte de estirar la diferencia. Por su parte, el local no se mostró muy preciso en los últimos metros, pero en el cierre de la primera mitad, logró igualar la historia por medio de Kojro, tras una buena jugada individual de Escurra.
En el complemento, el dueño de casa fue muchísimo más, y comenzó a inquietar en varias ocasiones el arco de Albano, aunque sin efectividad en los remates. Pero a los 21, y tras un tiro libre desde la izquierda, Rivadeneira saltó más alto que todos los defensores, y con un magnífico cabezazo dio vuelta la historia en Tapiales. Con el 2 a 1 en contra, el Gallego se quedó din ideas, y la única situación concreta que tuvo como para igualar fue mediante un tiro libre de López que se terminó yendo apenas desviado.
Fue final en el José María Moraños. Lugano debutó en el torneo con una buena victoria en casa, y ahora deberá visitar a Central Ballester; mientras que Centro Español buscará reponerse de la derrota cuando reciba en cancha de Liniers a Yupanqui.