Por la octava fecha de la conferencia oeste de la Major League Soccer, un terremoto sucumbió el Banc of California Stadium, dejando un saldo de 5 goles en la valla defendida por el argentino Daniel «Trapito» Vega. El elenco angelino dejó atrás la mala racha en cuanto a resultados propiciándole una verdadera paliza a los Quakes.
Los dirigidos por Matías «El Pelado» Almeyda no muestran regularidad con el pasar de las fechas, sin consolidar rachas de derrotas, ni tampoco de victorias. El desempeño dentro del verde césped varía al igual que el resultado en el marcador, lo que lleva a los Quakes a estar en el anteúltimo puesto de la tabla de posiciones.
Por su parte, Los Ángeles llegaba golpeado luego de ser derrotado por 2-0 en el clásico frente a los Galaxy, y luego por 3-1 ante los Seattle Sounders. La recuperación llegó y con un resultado abultado, ante un San José que tuvo entre sus titulares a los argentinos Cristian Espinoza, Andy Ríos y Daniel Vega.
Con presencia latinoamericana por doquier, el espectáculo comenzó con un Diego Rossi encendido. El uruguayo aprovechó una desatención en el sector defensivo de los Quakes para escabullirse en la izquierda del área rival, y sacar de la galera un tiro colocado (y cruzado) al segundo palo del arquero. La pelota ingresó limpia e infló la red, poniendo arriba a los locales a los 21 minutos de la primera etapa.
Los visitantes no hicieron pie en ningún momento, sin conseguir dar con una sucesión de pases coherente a lo largo de los 90 minutos. Las salidas desde el fondo fueron defectuosas, y las desatenciones defensivas brindaron ventajas enormes para un equipo angelino que tenía hambre de gol.
El segundo tanto llegó en el complemento. A los 48, el goleador inglés Bradley Wright-Phillips aprovechó una salida en falso desde el fondo por parte de Beason para escaparse de cara al arco rival. El delantero ganó en velocidad, eludió a Vega, y con toda la tranquilidad que merece su jerarquía, paró el esférico, levantó la cabeza, y definió con su derecha hacia una valla sin portero, pero con dos defensores esperanzados.
64 minutos bastaron para que llegue el tercero. Brian Rodríguez tejió una maravillosa jugada individual ingresando al área, derivando a puro empuje el balón hacia los botines de José Cifuentes. El ecuatoriano capitalizó la maniobra de su compañero uruguayo desembolsando un remate pegado al palo izquierdo del arquero. Primer tanto de Cifuentes en la Major League Soccer y locura en el festejo del plantel local.
Pero la fiesta (o el calvario) no terminó allí. Cuatro minutos más tarde, el también ecuatoriano Diego Palacios envió un certero centro desde la izquierda, que afectado por ineficiencias defensivas cayó en los pies del peligroso Diego Rossi. El oriental consiguió su doblete atestiguando a un sorprendido Daniel Vega, que apenas atinó a un leve achique.
El quinto lo puso a los 82 de partido, Danny Musovski (ingresado unos minutos antes) con un zurdazo letal (luego de una espléndida apilada desde la derecha hacia la medialuna del área), que sacó las telarañas que había al lado del palo izquierdo de «Trapito». Más tarde, en el último minuto añadido, llegó el gol del descuento, a través de un Cristian Espinoza incisivo al desbordar, que sacó un centro impecable desde la derecha para que Danny Hoesen fulmine a Sisniega.
Fue final, 5-1 en Banc of California Stadium. El local se puso a cinco puntos de Sporting Kansas City (que tiene un partido más), levantando los ánimos con una goleada aplastante. El visitante se hunde en la tabla de posiciones, ahora con la cuestión anímica por el subsuelo. Matías Almeyda deberá esforzarse para sacar adelante una dura situación para los Quakes, que no sólo se encuentran en falta desde lo actitudinal, sino que no logran apoyarse en disciplinas ni respuestas tácticas. Al «pelado», ¡lo dejaron pelado!.