¡insólito! El fútbol entregó otro capítulo vergonzozo y ocurrió en Brasil, más precisamente en el estadio Arena Barueri. Sao Paulo y Palmeiras jugaban las semifinales de la Copinha, una competencia de juveniles Sub 20, cuando a un fanático del Tricolor le agarró la locura: saltó al verde césped con un cuchillo e intentó agredir a un rival.
Al momento de la entrada del inadaptado, los jugadores tomaron precauciones, dejaron de jugar y avisaron al árbitro. Los trabajadores de la seguridad ingresaron inmediatamente y pudieron reducir al atacante. Más allá de su intención de lastimar, por suerte no se debió lamentar ninguna tragedia.
El partido se demoró unos minutos pero, una vez solucionada la situación, se reanudó sin problemas. Nuestro deporte volvió a entregar una imagen lamentable que pudo haber terminado en algo peor.