Una locura ocurrió en Mestalla. Valencia perdía por dos goles de diferencia en su estadio pero alcanzó el descuento y el empate en tiempo adicionado ante un concentrado Mallorca que sintió el golpe de la expulsion de Kangin Lee en el complemento y no supo aguantar la ventaja.
Todo era parejo en el primer episodio hasta que a los Baleares se le prendieron las lamparitas en ataque. Kangin Lee le cedió el primero del visitante a Ángel y Diakhaby se metió un gol en contra para una distancia de dos goles en ocho minutos ante de finalizar la primera mitad.
Los cambios abundaron en el complemento, sin embargo no ocurrieron hechos demasiado emocionantes. Sólo la segunda amarilla del coreano Lee despertó el juego para el equipo Ché, a quien no se le cayó una idea hasta el tiempo adicionado. En el segundo minuto de descuento, Guedes acortó la diferencia con un remate desde afuera del área y le abrió las puertas a la ilusión al local. Tanta fe había que en el 97, Gayá concretó en la zona chica una asistencia de Marco André y generó la explosión de Mestalla para un empate que no sirve de mucho pero que está cargado de energías positivas.