Finalizó la Sede Lanús con victorias bastante contundentes que, incluso se resolvieron en hora y media de promedio. Viedma tuvo una incomodísima victoria sobre Rivadavia Básquet, pero Atenas sacó de la cancha a Racing, así como también lo hizo Villa Mitre con Gimnasia de La Plata y Del Progreso con el anfitrión Lanús.
Deportivo Viedma (Río Negro) 87 – Rivadavia Básquet (Mendoza) 82
Partido parejo, en contraposición con lo que se esperaba en la previa por lo mostrado por ambos equipos en los juegos de esta sede. Viedma pegó primero y tomó la delantera, pero nunca se pudo despegar del equipo cuyano, que gracias a un pasaje furibundo de Ezequiel Martínez pudo incluso tomar el liderato en el arranque del segundo cuarto. El Depo se recuperó gracias al trabajo colectivo y el goleo repartido, cerrando así la primera mitad por 40-35.
Lo que vino después fue la sensación -y realidad- de que, aunque Rivadavia se ponga a tiro o se acerque, nunca iba a llevarse este partido. Viedma superó a la decena de ventaja y se mantuvo durante el tercer cuarto entre 8 y 10 por delante, mientras que el conjunto mendocino trató de achicar esa brecha en todo momento. Esa tónica se mantuvo durante todo el cuarto final y decantó en la victoria del Deportivo Viedma por 87 a 82 que lo afianza en la cima de la Conferencia Sur.
Racing (Chivilcoy) 62 – Atenas (Carmen de Patagones) 90
Intenso arranque del Griego maragato, que imprimió velocidad en la contra y fue muy incisivo en el ataque estacionado para tomar la delantera en el primer cuarto, todo esto partiendo de una defensa bien ajustada a los atacantes de Racing, que jugó a su ritmo habitual. Atenas mantuvo esa intensidad en el segundo cuarto y, adelante, aumentó la ventaja a 20; lo que también aumentó su confianza a 100 para luego sacar 30 al cabo de la primera mitad (16-46) ante un rival que no le encontró la vuelta.
Lo que siguió en la segunda mitad fue en un tono menos tenso debido a la diferencia en el marcador global, que se mantuvo en los segundos 20 minutos. Racing intentó maquillar el resultado y atacó con todo, pero se encontró con una pared blanca y amarilla reforzada por confianza y la soltura de una presentación en la que salió todo. El resultado final fue 62-90 y Atenas se despide de la Sede Lanús con una gran sonrisa.
Villa Mitre (Bahía Blanca) 75 – Gimnasia y Esgrima (La Plata) 58
La Peste Verde le hizo honor a este apodo en el aspecto defensivo y la aprovechó para, desde allí, tomar la primera ventaja; a lo que el Lobo platense cambió su estrategia y gracias a tres triples dio vuelta el resultado. Desde ahí fueron al punto por punto y el liderato fue de un lado a otro, hasta que quedó 16-17 para cuando llegó el primer descanso. La tónica se mantuvo en la segunda parte, pero el goleo fue menor y favorable a Villa Mitre (12-9), por lo que la primera mitad terminó 28-26.
Golpe a golpe se jugó también la segunda mitad, y también se mantuvo favorable a Villa Mitre. El conjunto bahiense encontró la dinámica con la que sintió más cómodo y mantuvo la delantera de la mano de Bollo y los acompañamientos de Franco y Harina. El Tripero intentó por todas las vías, pero estuvo un tanto errático en la definición de la jugada. Los puntos de Alderete y Remolina no fueron suficientes, Rosende no estuvo tan fino como en otros juegos, y Gimnasia se vio totalmente superado por un Villa Mitre que se llevó el partido por 75 a 58.
Del Progreso (General Roca) 79 – Lanús 87
Si bien el arranque fue parejo, Del Progreso defendió bien su pintura con una zona para evitar rompimientos y pases a los hombres grandes cerca del aro, lo que provocó pérdidas en el manejo ofensivo Granate. Sin embargo, éstos últimos tuvieron la suerte de contar con el tiro exterior para cerrar el primer cuarto al frente 19 a 18. Al volver al parquet, los roquenses siguieron con la defensa zonal en el arranque del segundo cuarto y se alejaron en el tanteador con ofensivas eficaces incluso desde atrás del arco de 6,75 metros. Lanús no estuvo fino en el costado ofensivo, no pudo descifrar el cerrojo de Progre y, además, sufrió la baja de Mariani, con una dolencia en la planta de su pie derecho. La primera mitad culminó 42-30.
La segunda mitad se mantuvo en la misma tónica, y así como en el juego previo, éste también mantuvo la distancia y no pudo ser recortada en los 20 minutos de la segunda mitad. La defensa zonal 2-3 fue decisiva para estancar los intentos de Lanús, y la alternó con una defensa individual para liquidar las intenciones de un rival que nunca pudo hallar la forma de siquiera descontar. Fue así que Del Progreso se llevó la victoria por 83 a 65.



