El Gumarelo se impuso por 1-0 al Galo en el arranque de la Copa Libertadores. Diego Gómez marcó el único gol del partido.
Es una victoria que cotiza en bolsa. Una gran manera de arrancar el camino en la Copa Libertadores. Porque además de comenzar con el pie derecho, lo hizo como visitante y ante uno de los candidatos a pelear por el boleto a la siguiente fase. Por eso, Libertad se llevó un gran triunfo por 1-0 ante Atlético Mineiro. Eso sí, la polémica no faltó.
Uno de los principales objetivos en la fase de grupos es sumar puntos cuando salís de tu casa. Con ese planteó salió el Gumarelo. Le dejó la tenencia de la pelota a su rival y trató de aprovechar los contraataques. Y el éxito no tardó en llegar: una réplica antes de los diez minutos terminó con el remate de Diego Gómez que se clavó junto al palo para romper el cero.
Desde ahí, el juego quedó establecido. La visita continuó con su plan, mientras que el Galo solamente tenía la pelota, no conseguía ser profundo y resolvía mal las jugadas. Recién sobre el final tuvo la primera chance clarísima para empatar y Alexander Barboza se la sacó en la línea a Patrick.
El complemento siguió de la misma manera. Se jugó, prácticamente, en el campo del conjunto paraguayo. Y en uno de los tantos centros que llovieron en el área, se abrió una polémica que dejará mucha tela para cortar: la pelota dio en la mano de Lorenzo Melgarejo, pero ni el árbitro ni el VAR determinaron que era sancionable.
El tiempo se escurrió y Libertad terminó festejando en el debut de la Copa Libertadores. Para Atlético Mineiro, es un duro comienzo, ya que perdió en su casa.