La Academia cayó por la mínima diferencia frente al Gumarelo en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. En Asunción el conjunto de Fernando Jubero cantó victoria ante un elenco de Diego Cocca que no tuvo fútbol, careció de ideas y sufrió el mismo traspié que finalmente lo dejó fuera de la Copa Libertadores en 2015.
Aquella vez el rival fue Guaraní, esta vez Libertad. Se nota que a Racing no le sientan bien las previas de semifinales en tierras paraguayas. Y aunque hay años luz de diferencia entre aquél equipo y el actual, lo cierto es que los de Avellaneda aún quedaron con vida a pesar del flojo cotejo que disputaron en el Defensores del Chaco.
Los de Cocca, al minuto de juego, estuvieron cerca de abrir la cuenta cuando Antolín Alcaraz y Rodrigo Muñoz se desentendieron en el fondo y casi le rifaron la pelota a Enrique Triverio que no llegó a solplar el esférico para abrir la cuenta. Con ese arranque prometedor, la ilusión de la visita estaba intacta pero nada de ello pasó. A partir de ese entonces fue creciendo la imagen del Gumarelo que de a poco empezó a molestar sobre la valla de Juan Agustín Musso.
El juego aéreo de Libertad ya era un dolor de cabeza y la línea de cinco impuesta por Racing, otro. Con poco, el Repollero iba, complicaba y empezaba a merecer más que su rival. A los 26 minutos del primer tiempo, Oscar Cardozo de manera inexplicable, se fue llevando la marca de Lucas Orban con su espalda. «Tacuara» arrastró al ex Tigre hasta dentro del área y descargó para Santiago Salcedo que de cara a Musso no perdonó y puso el 1 a 0.
Lejos de reaccionar, la Academia se dignó a aguantar. Algunos destellos de Andrés Ibargüen y un par de intentos de Lisandro López fueron todo lo que propueso la escuadra de Avellaneda. En cambio, durante la complementaria, el Gumarelo tuvo oportunidades para estirar la ventaja por intermedio de Jesús Medina, el mismísimo Salcedo y hasta Derlis Orué aunque carecieron de puntería.
Libertad hizo la gran Guaraní y ganó como local por 1 a 0. Ahora los paraguayos esperan correr la misma suerte que sus compatriotas en la Copa Libertadores 2015. Y Racing, que estuvo lejos de mostrar su mejor cara, tiene una semana para trabajar en pos de revertir el resultado con el sueño de clasificar a la semifinal de la Copa Sudamericana.