En el Alberto J. Armando el Pincharrata venció a Boca con una tijera barbara de Mauro Boselli y quedarse con tres puntos más que importantes. Los de Almirón siguen en franco declive en una semana donde se le viene la Copa el martes.
En la Bombonera se presentaban Boca y Estudiantes de La Plata en un encuentro donde para ambos la mira está puesta en las Copas. El conjunto de Jorge Almirón, que viene en caída libre, tuvo la iniciativa al menos de un primer tiempo de muchísimas y notorias carencias en ambos equipos. Cambio de esquema como de nombres en el local donde sacando al atrevido Ezequiel Barco o algún rompimiento del Equi Fernández pero poquito en ataque para el doble 9 (Benedetto y Merentiel).
El Pincha se dedicó a morder el medio con ese 5-3-2. Adelante las corridas de Rollheiser y poco más en ataque. Recién la primera importante fue del uruguayo Merentiel, que tras un pase de Romero, disparó y se fue cerca. Boca sufrió la lesión, una más, de Juan Ramírez (entró Pol Fernández). Un partido sin ocasiones casi en los 45 iniciales.
Almirón hizo cambios para el segundo tiempo con las entradas de Sebastián Villa y Cristian Medina. Tomó otra postura el local que tuvo algunas buenas ocasiones de la mano del colombiano que encaró mucho por izquierda. Estudiantes siguió bien agrupado atrás y la iniciativa siguió siendo azul y oro que cambió un poco la presencia porque la defensa apretó bien los dientes, los juveniles laterales aportaron lo suyo y trató de llevarse por delante a su oponente que se conformaba con sumar.
El Changuito Zeballos hizo su regreso tras la última lesión recibiendo una muy buena ovación del público. De contra se comenzó a animar en el final la visita y así empezó a gestar la chance que esperó todo el partido con un gran centro y una tijera de Mauro Boselli que venció a una floja respuesta de Chiquito Romero. El Pincha resistió los últimos embates.
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