Lanús derrotó sobre la hora a San Pablo en su vuelta a la competencia y logró un paso importante pensando en la clasificación. Pese a la rápida desventaja el Grana fue de mayor a menor, lo dio vuelta con el doblete de José Sand (Pepe y el gol, la vieja normalidad) y aunque el Tricolor se lo empató sobre el cierre pudo ganarlo en el último minuto gracias al cabezazo de Facundo Quignón.
Una tarde volvió el fútbol al Néstor Díaz Pérez, allí donde Lanús retomó la competencia oficial recibiendo a San Pablo por los 16avos de Final de la Copa Sudamericana. El Granate debutaba ante un Tricolor Paulista irregular, pero con varios partidos en el lomo.
Y aunque Lanús logró imponer condiciones San Pablo lo durmió de arranque con una contra letal, Luciano atacó el espacio a espaldas del fondo local y jugó el preciso pase al centro que Brenner definió mano a mano a gol. Arriba la visita en 13 minutos.
El Grana recogió el guante, sostuvo su dominio y tuvo algunas claras para empatarlo. Pudo ser con el cabezazo de De la Vega o el tiro de Alexander Bernabei, incluso Diego Costa casi se la mete en contra, pero lo salvó el hierro.
Ya en el complemento ocurrió lo contrario al inicio del match. San Pablo se mostró mejor y casi liquida con un tiro de Brenner contra el poste, sin embargo fue Lanús quien igualó en su primera aproximación clara. Di Plácido escaló por derecha y sacó el centro que Dani Alves, en plena área, terminó rebotando involuntariamente; la redonda quedó servida a posición de Sand y Pepe no perdonó, conectando a gol de primera.
Entonces todo fue más parejo y con una dinámica que tardó poco en mermar, entre el cansancio que se hizo presente y el aluvión de cambios que desarmó el partido. Pero todo volvió a conectarse en unos últimos diez minutos de juego explosivos.
En 39 Belmonte levantó la pelota que el ingresado Orsini bajó en el área para Sand; José dominó de espaldas al arco, giró sobre la marca de Costa y definió de zurda a gol. Maravilloso, inoxidable, 2-1 gracias al máximo goleador de la historia Granate.
La emoción local bajó enseguida, tres minutos después San Pablo lo empató con una precisión asombrosa. Vitor Bueno la filtró para Luciano, que de toque habilitó el espectacular derechazo goleador de Brenner. Tres toques para el 2-2.
Y había algo más, durante el último minuto reglamentario todo Lanús se metió al área para recibir el tiro libre de Bernabei, pocos metros delante de la mitad de cancha. El pibe sacó un centro excelente y Facundo Quignón lo conectó con mejor cabezazo, el balón tomó vuelo y explotó a espaldas de Volpi. Golazo para el 3-2, triunfazo Granate.
Lanús buscará cerrar la clasificación el próximo miércoles en el Morumbí. Le alcanzará con empatar y en caso que San Pablo convierta estará también obligado a hacerlo; las dos dianas como visitante le permitirían al Tricolor pasar con un 1-0.