Frank Lampard explotó de bronca en la derrota de su Everton sobre Manchester City por un claro penal no cobrado en favor de su equipo. El entrenador habló con los medios después de la caída de ayer ante los Ciudadanos y criticó al árbitro Paul Tierney.
«Perdimos un punto por un profesional que no puede hacer bien su trabajo. Es incompetencia en el mejor de los casos. En el peor, ¿quién sabe? La decisión es increíble, increíble que nos haga perder la oportunidad de conseguir lo que nos merecíamos. No habrían necesitado más de cinco segundos para saber que era penalti. Debería haberle dicho al árbitro que la diera o que la mirara», afirmó el director técnico del Everton tras el final del juego.
El DT continuó con la bronca e irónicamente expresó que hasta su hija de tres años habría cobrado la pena máxima. «El VAR tuvo dos minutos para mirarla. Mi hija de tres años en casa sabe que eso fue penal», cerró ‘Frankie’ con mucha bronca.