El Gallego le puso fin a su nefasta racha de 18 encuentros sin triunfos y justamente le cortó un invicto al Carcelero que marchaba puntero en el campeonato de la Primera D e incluso no había recibido goles. Sin embargo, un golazo de otro planeta de Ignacio Gómez y un arbitraje de Jonathan De Oto que generó la furia de los locales, le dieron el triunfo al elenco de Matías Modolo y Sergio Orsini por 1 a 0 sobre los de Horacio Fabregat en Villa Devoto.
Doce minutos tardó Centro Español en quitarle la marca a Federico Ricciardelli. Un zapatazo de Gómez se colgó del ángulo superior izquierdo y, el equipo con menos goles a favor de la categoría, daba la nota en el Enrique Sexto frente a un General Lamadrid que rápidamente tuvo que reemplazar a Julián QUinteros, su volante central, por lesión.
Con un buen trabajo colectivo, el cojunto de Modolo – Orsini supo como cortarle el circuito al dueño de casa. Los del «Chiri» Fabregat, en la etapa inicial, tuvieron una chance de igualar pero Iván Dimitri Regules no estuvo fino de cara al arco de Leandro Bonet.
En la complementaria, el Carcelero apostó con sus sustituciones, a torcer la historia. Los ingresados Alexis Aguirre, Manuel Pérez Grassi y Leandro Fleita gravitaron mucho más en ofensiva que los habituales titulares. En el área opuesta, Ricciardelli era un espectador de lujo y casi todo ocurría en el territorio visitante Pero los minutos se fueron consumiendo, la bronca hacia el árbitro salía del banco de suplentes local por algunos fallos divididos, y nuevamente Regules tuvo la oportunidad de igualar la historia en tiempo de descuento pero fue el travesaño quien le dijo que no al defensor.
El resultado fue de otro plantea, como el golazo de Gómez. Las rachas están hechas para cortarse dice una máxima del fútbol. Pero en la tarde porteña Centro Español arrasó con tres de ellas. General Lamadrid perdió 1 a 0, se quedó sin invicto y encima ahora comparte la cima con Argentino de Merlo.