El Reino Unido vivió una fiesta desde temprano este sábado. Londres, bajo un diluvió, tuvo la coronación del nuevo monarca que si bien ya estaba en funciones tenía que cumplir con semejante evento plagado de protocolo y ceremonial. El fútbol se acopló y en la elite inglesa tuvieron un minuto para rendir pleitesías.
Sucedió en casa del Bournemouth, del Manchester City, en Wolverhampton y también en la capital cuando Tottenham recibió a Crystal Palace. Más tarde, en el mítico Anfield, habrá un homenaje también para el nuevo Rey Carlos III antes del inicio de las contiendas.
Todos los futbolistas se reunieron en la mitad del campo de juego, formaron en el círculo central, y entonaron el himno británico. Al «God save the King» se le sumó el nuevo logo de la monarquía en las pantallas de todos los estadios.
Foto: Photo by Gareth Copley/Getty Images