Cádiz saboreaba la victoria pero Granada golpeó al final del partido en el Nuevo Mirandilla y se llevó un punto con sabor dulce. Está claro que el empate no le sirve a ninguno para estirar su puntaje en La Liga pero la agonía de la igualdad para los nazaríes fue lo que le da valor a la unidad de visitante.
Los gaditanos fueron mejores en la primera etapa y eso le dio el premio con un bombazo de zurda del paraguayo Arzamendia. En la balanza, el local mostró mejores cartas aunque los arqueros se lucieron en una oportunidad cada uno. El final fue la gloria para el dueño de casa por un gol que cerró la etapa inicial.
La visita adelantó sus líneas y buscaron la igualdad en el complemento. Los cambios le dieron vida a la formación granadinista que tuvo una chance peligrosa en los pies de Luis Suárez. A dos del final, Jorge Molina conectó un córner que no despejó nadie y la pelota se metió en la red tras tocar en dos rivales. Baldazo de agua fría para el local y de alegría para los Nazaríes.
Cadiz y Granada repartieron puntos pero los visitantes lo disfrutaron un poco más por el agónico gol del empate.