Continuando con la década de Emanuel Ginóbili, en la siguiente nota retomaremos desde el 2014 hasta el 2018 cuando anunció su retiró.
Meses después de la gran coronación en la NBA, arrancaba una nueva etapa en San Antonio Spurs y en la Selección. El tiempo pasó y nos acercamos a la recta final de su exitosa carrera.
En 2014/15, LeBron James regresó a Cleveland y empezó a emerger la reciente dinastía de Golden State Warriors con Stephen Curry a la cabeza, los dos eran los máximos candidatos a llegar a lo más alto. Ginóbili consiguió 10,5 puntos por encuentro en temporada regular y fue su última vez con dos dígitos en la liga; en PlayOffs también tuvo un bajón de 14,3 a 8. San Antonio logró clasificar ubicándose en la sexta posición de la Conferencia Oeste con un récord de 55-27.
Ya en postemporada, chocaron ante los Clippers en una serie muy ajustada que se definió en el Juego 7. La figura Chris Paul les dio la victoria a los californianos por 111-109 y los Spurs cayeron en primera ronda, algo que no sucedía desde el 2011.
En marzo de 2015, Sergio Hernández, entrenador de la Selección Argentina, comunicó que el bahiense no iba a estar en el Preolímpico de Monterrey, pero esperaba tenerlo en los JJ.OO. de Río 2016 en caso de clasificar. Un mes más tarde, el mismo Manu confirmó que se retiraba de la selección explicando: “Me encantaría mantener ese sueño vivo de jugar un Juego Olímpico, pero la realidad es que es ínfima la chance, porque ya no me da el cuero”. “El básquet ya no es lo primero en mi lista de prioridades. No me siento bien y no quiero ir a dar lástima ni a sufrir”, añadió. Terminó viajando a México para acompañar al plantel como espectador, y vivió la clasificación a Río en la victoria ante México por 78-70 en semifinales.
2015/16 sería la última aventura de su amigo Tim Duncan y los Spurs quedaron segundos en el Oeste (67-15), por detrás del 73-9 histórico de los Warriors. Fue la temporada con menos partidos (58) del argentino desde 2012, donde sufrió una lesión testicular a principio de 2016, promedió 9,6 tantos.
En PlayOffs barrieron a Memphis y, en semifinales, cayeron ante los Thunder por 4-2, poniéndole punto final al año de NBA y a uno de los Big 3 más grandes de la historia de la liga.
En marzo de 2016, la cuenta de Twitter de la CABB escribió: “Felices de anunciar que ‘Manu’ Ginóbili le comunicó al DT Sergio Hernández que estará disponible para los Juegos Olímpicos de Río”. El propio entrenador añadió: “Es una decisión muy valiente y acertada”. Así, se confirmó la vuelta a la Selección después de cuatro años.
Esto se haría oficial el 22 de julio, en un amistoso ante Estados Unidos en Las Vegas. En la preparación para las Olimpiadas, también jugaban dos amistosos en Buenos Aires y un Súper 4 en Córdoba con Croacia, Francia y Serbia. En este último mini torneo, se despidió formalmente ante 10 mil personas que llenaron el Orfeo Superdomo, donde también le hicieron un video homenaje con recuerdos y palabras elogiosas que lo hicieron emocionar.
Ya en Río, Argentina clasifica con lo justo a segunda ronda después de un partidazo ante Brasil y una caída ante España. A raíz de esto, tocó enfrentar a Estados Unidos, en lo que fue el último partido de Manu con la albiceleste, luego de caer 105-78. La despedida fue muy emotiva, pero pudo contener el llanto detrás de unos ojos vidriosos. Los norteamericanos lo aplaudieron e hicieron fila para saludarlo, y la organización le dio el balón del partido, después declaró: “Quería pasar inadvertido e irme con la cabeza gacha al vestuario, pero el mundo conspiró en mi contra para que eso no suceda. Fue imposible contener la cordura, la serenidad, un poquito me quebré”. Así terminaba esta historia de amor que nos dejó enormes recuerdos como los triunfos ante el Dream Team, aquella palomita inolvidable contra Serbia y Montenegro para luego coronarse con la dorada en los JJ.OO. de Atenas en 2004, el bronce en Beijing 2008, el Preolímpico en Mar del Plata de 2011, entre otros momentos. Finalmente agregó: “No me quedó nada; tengo la enorme fortuna de decir que a los 39 años estuve en otros Juegos Olímpicos y que los volví a disfrutar. Me sentí útil, no vine de adorno, y creo haber contribuido”.
La temporada 2016/17 sería la última gran campaña de los Spurs hasta el día de hoy. Ya sin Duncan y Boris Diaw, se hicieron de los servicios de Pau Gasol y David Lee. Quedaron segundos en el Oeste, por detrás de unos Golden State (67-15) que venían de perder las Finales ante Cleveland. El ex Bologna disputó 69 encuentros promediando 7,5 puntos; en PlayOffs, entró en los 16 juegos y obtuvo un porcentaje de 6,6.
En la primera fase se encontraron ante Memphis y Kawhi Leonard sacó lo mejor de su repertorio para liderar la serie 4-2.
En semifinales, llegó un gran duelo contra Houston Rockets, otro de los grandes animadores de la liga. Llegó la última gran gesta de nuestro compatriota en la NBA, que dio que hablar en todo el mundo: después de los primeros cuatro juegos, estaban 2-2 y llegó el quinto en San Antonio. Con puntos clave sobre el final del último cuarto y asistencias en el tiempo extra, Manu iba a ser vital, pero lo mejor llegaba faltando 9,3 segundos. El tanteador era favorable 110-107 y James Harden, candidato a MVP, se preparaba para lanzar un triple y empatar la situación, pero el oriundo de Bahía Blanca apareció por atrás y le tapó el tiro, para la celebración de todo el AT&T Center. Ganaron el siguiente y llegaron a las finales de conferencia, donde los esperaban los Warriors que pasaban un gran momento y lo confirmaron con un 4-0 letal, que enviaría a casa a los texanos. En el Juego 4, parecía que todo estaba preparado para un último adiós, ya que cuando salió faltando 2 minutos, todo el estadio lo ovacionó. Hasta ese momento no había anunciado nada y todo era especulación, por lo que había que seguir esperando alguna confirmación.
Uno de los mejores periodistas de la NBA, Adrian Wojnarowski, twitteó un 18 de julio de 2017 que el N°20 tenía todo arreglado para ser parte de la temporada 2017/18, y así fue. Fuera de cualquier pensamiento de cómo sería su -por el momento- última temporada, el argentino fue parte de 65 partidos con un promedio de 8,9 puntos, mejorando su marca del año anterior, para ayudar al equipo a meterse en PlayOffs una vez más, manteniéndose en la séptima posición.
Antes de la siguiente fase en la liga, se dio la votación para ingresar al All-Star Game en Los Ángeles y los fanáticos, que sospechaban que iba a ser su último año, querían que lo cierre estando en el juego de las estrellas. Se tomó como una causa nacional, donde el mensaje “#NBAVote Manu Ginobili” invadió las redes sociales por varias semanas. Llamaron al voto figuras como Lionel Messi, Juan Martín del Potro, Sergio Kun Agüero, Paulo Dybala, Juan Pablo Sorín, clubes como Huracán, Defensa y Justicia, Gimnasia de La Plata, Tigre, figuras del espectáculo, y hasta grandes medios de nuestro país. La campaña lo posicionó como el tercer jugador más votado del Oeste, con 1.808.860 votos, por detrás de Stephen Curry y Kevin Durant, pero no ingresó al evento porque además del público, también votaban jugadores y periodistas especializados, que no le dieron su apoyo.
Por segundo año consecutivo, chocaron contra Golden State. Los primeros tres juegos fueron para los californianos, en el cuarto, Ginóbili daba su última gran función en casa con 16 tantos, 5 asistencias y 3 rebotes, para ganar 103-90. Su último duelo como profesional fue la derrota y posterior eliminación en San Francisco. El Pibe de 40 tomó la última posesión, con la cabeza gacha picaba la pelota y cuando el reloj se consumió la lanzó hacia arriba, algo que muchos entendimos como símbolo del final.
El 27 de agosto de 2018, Emanuel David Ginóbili, nacido en Bahía Blanca el 28 de julio de 1977, anunció a través de Twitter que se retiraba del básquet: “Fue un viaje fabuloso que superó cualquier tipo de sueño. GRACIAS!”, escribió. En cuestión de minutos, las redes sociales le expresaron su cariño con el hashtag #GraciasManu a uno de los deportistas más grandes de la historia argentina.
Finalizó su carrera con grandes números, en los que se destacan: 4 campeonatos en 16 temporadas de NBA, Oro Olímpico en Atenas 2004 y medalla de Bronce en Beijing 2008 con la Selección, mejor sexto hombre de la liga norteamericana en 2008, All-Star en 2005 y 2011, una Euroliga en 2001 con Kinder Bologna y máximo anotador de triples (1.495) y robos (1.392) en la historia de los Spurs. Los totales de su carrera son: 1.446 partidos oficiales con 20.671 puntos con Andino de La Rioja (1995/96), Estudiantes de Bahía Blanca (1996/98), Reggio Calabria (1998/00), Kinder Bologna (2000/02) y San Antonio Spurs (2002/18).
Unos meses después, desde la cuenta de los Spurs, anunciaron que la camiseta número 20 iba a ser retirada en su honor el 28 de marzo de 2019, luego del encuentro ante Cleveland, donde se unirá al grupo selecto con Tim Duncan (21), David Robinson (50), Bruce Bowen (12), George Gervin (44), Sean Elliott (32), Avery Johnson (6), Johnny Moore (00) y James Silas (13).
Llegó la tan esperada noche, donde renació en las redes sociales el #GraciasManu. La ceremonia comenzó con el himno argentino sonando por primera vez en un partido de NBA y el público que colmó el estadio con camisetas, carteles y banderas. En el entretiempo del partido, que quedó en anécdota, hubo un momento de charla entre Alejandro Montecchia, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Pablo Prigioni, Pepe Sánchez, Luis Scola y Gabriel Fernández, compañeros de Generación Dorada, con Adrián Paenza como moderador, donde comentaron varias historias y momentos vividos con el bahiense, que cerró con la frase de Paenza: “Argentina ha incorporado dos ciudades: Nápoles por Maradona y Barcelona por Messi. Ahora suma a San Antonio, por Manu Ginóbili. Gracias”
Cuando finalizó el partido, se apagaron las luces y comenzó un vídeo homenaje. Luego de esto, se encontraban en el parquet Sean Elliott, Gregg Popovich, Tony Parker, Fabricio Oberto, Tim Duncan, y su familia, Marianela Oroño con sus tres hijos (Nicola, Dante y Luca). Cada uno dio su palabra de agradecimiento y comentaron algunas anécdotas graciosas. Manu tomaba posesión del micrófono y empezaba a hablar, un poco en inglés y un poco en español. Cuando se dirigió directamente a sus padres, se le quebró la voz, pero como en Río 2016, no soltó ni una lágrima. Le habló a sus hijos y a su esposa: “Gracias por aguantar mis obsesiones por veintipico de años. Voy a estar en deuda para siempre y calculo que tengo como 40 o 50 años para retribuirte”. Cerró con: “Tuiteé hace un par de meses que era mi retiro, fue un gran viaje. Gracias a todos, seriamente. A los que están acá y a los que no. Gracias”. Cuando finalizó, subió el telón negro y se develó la camiseta N°20 en el Olimpo de San Antonio.
Para siempre: Gracias Manu.