No tuvo un buen arranque en la Serie A pero sí en la Champions League. Juventus derrotó en Turín a Chelsea por 1 a 0 con un sorprendente gol de Federico Chiesa y quedó en lo más alto del grupo H de la competencia de clubes más maravillosa de Europa y el mundo entero.
Chelsea dependió todo el partido del belga, Romelu Lukaku, y fue poco lo que pudo hacer el ex Inter en el norte italiano. Juventus no brilló, pareció extrañar a Paulo Dybala y Álvaro Morata, pero tampoco padeció ante la escuadra de Londres en una contienda sumamente apretada en el Allianz Stadium.
Lukaku lo tuvo en el arranque. Tuvo puntería pero no firmeza. Ese fue el único remate al arco de los 45 minutos iniciales tanto para unos como para otros. El dueño de casa intentó responder con una notable corrida de Chiesa que sacó un remate cruzado y despintó el caño derecho del francés, Edouard Mendy. La otra del conjunto local fue un bombazo de Adrien Rabiot de media distancia que se fue alta.
La sorpresa en Turín se dio prácticamente a las salida de los vestuarios post entretiempo. Juventus movió del medio, Chelsea ni siquiera la tocó, Alex Sandro descargó para Chiesa y el ex Fiorentina no perdonó con un zapatazo fuerte e intajable. El 1 a 0 rompía con la modorra en Italia.
La Vecchia Signora pudo meter el segundo a los 18 minutos del segundo tiempo y evitar las pesadillas pero Federico Bernardeschi dilapidó una ocasión clara en el área chica. El resto fue de los Azules de Londres que tuvieron la posesión, arrinconaron al conjunto blanquinegro, pero encontraron tarde a Lukaku que falló en un cabezazo y en una mediavuelta.
Chelsea, que en el debut había derrotado a Zenit, pudo empatarlo en la última pero volvió a Inglaterra con las manos vacías. Y Juventus, que había goleado a Malmö en Suecia, festejó este 1 a 0 ante los británicos para quedar en lo más alto del grupo H de las Champions League al menos hasta octubre donde irá hasta Rusia a defender ese privilegio solitario.