La Selección Argentina masculina de futsal se sacó una mochila pesada. Llegó al último partido del Grupo A con la soga al cuello, pero ayer por la noche, nuevamente en Tecnópolis, se vio a un equipo comprometido, solidario, aguerrido y con la ilusión intacta. El 12-2 ante Panamá fue fruto de todas esas descripciones. Los autores de los goles en la victoria fueron Facundo Gassmann (5), Ezequiel Ramírez (3), Alan De Candia, Agustín Raggiati, Joaquín Hernández y Santiago Rufino, mientras que Jair Ogilvie y Carlos Agrazal lo hicieron para los Panameños. De esta forma, la Albiceleste avanzó a la semifinal donde deberá jugar frente a Brasil.
Es cierto que en la fase de grupos Argentina tuvo altibajos. El debut no fue el mejor: el 2-2 contra Egipto generó incertidumbre en el futuro del seleccionado. Sin embargo, después goleó 4-0 a Eslovaquia y se acomodó en la tabla. Dos equipos con nombres similares desde la partida tuvieron virtudes y defectos, pero lograron generar una euforia en las 6500 personas que se hicieron presentes en cada encuentro. El baldazo de agua fría se produjo el viernes. Irak dio el batacazo tras superar a la Albiceleste 4-1. Pero ayer hubo revancha.
Mañana comenzará una etapa diferente. Se jugará a todo o nada. El rival de turno será el clásico rival en el ámbito de fútbol, Brasil. El partido tendrá lugar en Tecnópolis, a partir de las 20. El ganador accederá a la final para intentar conseguir la medalla dorada frente al vencedor del cruce entre Egipto y Rusia.