El Verde despide un año que seguramente no querrá que termine jamás. El 2017 le puso fin a su paseo por la última de las categorías directamente afiliadas a la Asociación del Fútbol Argentino pero también le permitió hacer un digno primer semestre en la Primera C para quedar muy cerca de los equipos que podrían ingresar al Reducido así como muy alejado que la candente tabla de los promedios.
Ituzaingó fue uno de los equipos que menos jugó en estos 365 días pero los resultados que sacó fueron óptimos. La vuelta olímpica se hizo esperar hasta la última fecha cuando derrotaron a Liniers en el último cotejo disputado en la cancha irregular de General Villegas. Allí el León celebró el ascenso de la mano del cuerpo técnico de Diego Ayoroa.
Su salto a la C, acompañado luego por Leandro Nicéforo Alem que fue el ganador del Reducido, tenía como objetivo primordial engrosar el promedio. No obstante, pensando en ello se olvidó de los porcentajes y terminó incluso compitiendo mano a mano para poder cerrar el año dentro de los mejores nueve equipos pero acabó décimo.
Sin embargo, los números del 2017 hablan de un ciclo inolvidable para Ituzaingó. El último campeón de la Primera D disputó en total 33 partidos de los cuales ganó 16, empató 7 y perdió 8. De hecho seis de sus derrotas ya fueron estando en la C donde de todos modos pudo ponerse a tono para que el Verde sea más de esperanza que de madurez en el 2018 próximo a comenzar.