El empate de los escandinavos en el debut ante Irlanda parecía repetirse en el soleado mediodía de Toulose contra el conjunto Azzurro. Sin embargo, sobre el final del partido, Éder, el brasilero nacionalizado italiano le dio el triunfo y la clasificación a los de Antonio Conte.
Italia se aseguró un lugar en los octavos de final de la Eurocopa al derrotar a Suecia por la mínima diferencia en un cotejo donde no abundó el buen fútbol pero que se puso lindo muy cerca del epílogo. Los de Erik Hamrén complicaron su pasaje a la siguiente fase y volvieron a fallar en la creación para inquietar la valla del eterno, y por ahora invicto, Gianlugi Buffon.
El primer tiempo fue malo. Muy poco para destacar sobre todo porque los tanos no se acercaron al arco de Andreas Isaksson y sus rivales apenas propusieron algo con centro que se fueron sin destino alguno, por encima del horizontal. Recién en la complementaria cambiaron un poco el libreto y estuvieron un poco más finos a la hora de generar peligro.
Suecia tuvo una chance clarísima para abrir el marcador cuando Martin Olsson mandó un centro que no pudo soplar Sebastian Larsson y que, en el área chica, Zlatan Ibrahimovic terminó desperdiciando por encima del travesaño. Italia tuvo revancha cuando Emanuele Giaccherini puso en órbita una gran asistencia que Marco Parolo conectó de cabeza pero el travesaño terminó negándole la conquista.
Sobre el final Éder tomo la pelota fuera del rectángulo mayor, encaró hacia el medio y cuando encontró un hueco sacó un lindo zapatazo que se escondió al fondo de la ratonera de Isaksson para el 1 a 0 que hizo delirar al Azzurro.
Italia, sobre el epílogo, ganó por la mínima diferencia y se metió en la otra ronda para buscar revancha de la final que perdió en 2012 ante España. Con un brasilero en el equipo, los Tanos quieren mostrar que son especialistas en ganar copas.