Heimir Hallgrimsson es un señor. Siente a su selección de Islandia y parece que juega con los futbolistas dentro del campo de juego. Arengó a los hinchas durante el partido y hasta se sacó fotos con los mismos al final del empate ante Argentina.
«Es el primer juego de la historia de Islandia en un Mundial y fue un gran desafío enfrentarnos a Argentina. Estamos orgullosos del trabajo que hicimos en la cancha, por la organización, concentración y disciplina que mostraron los jugadores. Salió el juego que habíamos planificado. Estoy feliz pero sabemos que no pudimos improvisar ataques y eso habrá que trabajarlo para el próximo partido», declaró el director técnico de los Vikingos en la zona mixta del Spartak Stadium.
Sabía exactamente lo que tenía que hacer para complicar a Argentina y lo logró. El resultado no miente. Trabajó a un equipo de guerreros que no dan ninguna pelota por perdida y que no dejó «respirar» a la Albiceleste.
Lionel Messi no se sintio tan cómodo y también fue parte del planteo del entrenador. «Él es un jugador que convierte goles y crea situaciones pero esta vez no lo hizo. Lo hicimos bien, lo detuvimos, no le dimos ni tiempo ni espacio», reconoció sobre el plan de parar a Messi que tan mal no le salió salvo por algunas jugadas aisladas.
En el próximo encuentro, Islandia se topará con Nigeria y Hallgrimsson sabe que enfrente habrá un equipo totalmente distinto al de Jorge Sampaoli: «Nigeria será un duro partido y muy diferente que Argentina».