Irlanda del Norte consiguió un gran triunfo por dos a cero ante Republica Checa en condición de local y aseguró al menos disputar el repechaje para llegar a Rusia 2018. Los Norn Iron fueron superiores logrando definir el score en el primer tiempo, ahora recibirán en octubre a Alemania soñando llegar al Mundial de forma directa.
El Windsor Park de Belfast volvió a abrir sus puertas para otra presentación del Seleccionado Norirlandés de Fútbol, quien podía dar un paso enorme en su lucha por llegar a Rusia enfrentándose con República Checa. El local, comandado por Michael O´Neill, sabía que en caso de ganar lograría al menos asegurar un lugar en el repechaje para llegar a la cita máxima. Por su parte los checos comandados por Karel Jarolím llegaban a este compromiso con una tenue luz de posibilidades matemáticas, que incluían ganar los nueve puntos que le restaban y esperar varios resultados.
El cotejo tuvo una primera media hora muy pareja, sin embargo los locales lograron transformar sus buenas intenciones en un gol alcanzando el minuto 28. Oliver Norwood devuelve al área visitante un despeje frontal y allí Jonny Evans cabecea de espaldas ante la salida de Thomas Vaclik convirtiendo el uno a cero. Marcado error del defensor checo Theodor Gebre Selassie, quien sale tarde de la línea habilitando claramente el jugador del Westh Bromwich Albion.
A cinco del descanso Irlanda del Norte conseguiría la conquista que terminaría por afianzar su victoria. Chris Brunt, también jugador del Albion, lanzó un magistral tiro libre en la puerta del área; zurdazo que se abrió por fuera de la barrera para cambiar dirección y ubicarse pegadito al poste derecho de Vaclik. Golón y dos cero.
El complemento mostró un Irlanda relajado por la ventaja y a una República Checa desesperanzada, que intentó empujar para revertir la historia pero careció de herramientas para al menos descontar.
Ganó Irlanda del Norte y aseguró jugar repechaje, sacándole nueve puntos al tercero cuando solo resta seis. Los Norn Iron se ubican escoltas a cinco unidades del líder Alemania, a quien enfrentarán como local el próximo octubre. Las matemáticas guiñan a la ilusión norirlandesa, pero su camino de repesca pareciera estar escrito.