En medio de las dificultades que tiene el fútbol por la pandemia del Covid-19, la FIFA recomendó a los equipos que renueven a los jugadores que estaban por terminar su contrato en junio del 2020 hasta el final de temporada además de sugerir que no se abriera el mercado de pases en julio.
Esta decisión del máximo organismo pudo analizarse de dos formas: La primera es que los elencos participantes podrán retener a sus figuras para cuando se regrese la actividad oficial y presentar la plantilla al cien porciento. La segunda es que semejante decisión podrá causar problemas económicos a las entidades con menor poder adquisitivo ya que, si bien es una recomendación de la Federación Internacional del Fútbol, es casi una forma ética de respetar a sus trabajadores.
Así como hay distintos jugadores que finalizaban sus arraigos con su clubes, hay casos distintos en cada uno. Por ejemplo, David Silva, actualmente defendiendo la pilcha del Manchester City, tiene un precontrato firmado con el equipo Inter Miami de Estados Unidos y surge la duda de que pasará con él, si deberá renovar con los ingleses o se irá a América del Norte.
Otro caso sería el de Mario Götze, que a diferencia de Silva, declaró que en junio se terminaba su acuerdo con el Borussia Dortmund y tenía la intención de irse y cambiar de aire, pero ahora con este virus que tiene en vilo al mundo entero, esa decisión podría cambiar, entre otras cosas, por la sugerencia de la FIFA.
Es una gran medida que la organización madre del deporte rey tome partido de lo que ocurre en el globo terráqueo y no se ausente en estos momentos en los cuales los equipos necesitan respuestas. De hecho, tal vez, para ayudar a los conjuntos con pocos activos, podrían evaluar darles dinero hasta que vuelva todo a la normalidad.