El Nerazzurri tuvo una discreta actuación bajo la lluvia de Bolonia y terminó atropellado por el envión del conjunto local, que lo ganó con un golazo a quince minutos del final.
Napoli marca el ritmo de la Serie A, sin embargo ningún equipo logra posicionarse como su sombra y darle una pelea contundente en este tramo de temporada.
Sabiéndose 18 puntos debajo de la cime se presentó Inter ante el entusiasta Bologna, y aunque intentó hacerse del partido lentamente desnudó algunas falencias que con el correr del tiempo se hicieron regulares.
Bologna, siempre atento, encontró su gol en el tramo final, a quince del cierre, con un desprendimiento de Riccardo Orsolini y su tremendo derechazo en el área que explotó sobre la portería de Onana.
Inter buscó recoger el guante pero el daño ya estaba hecho, y el resultado en contra.
El equipo de Inzaghi se mantiene como único escolta del líder Napoli, del que ahora lo separan 18 puntos cuando restan disputarse 42.
Las matemáticas mantienen abierta la definición, pero el espíritu del líder, y también el de sus perseguidores, parecen a años luz de distancia.