El Rojo se impuso por la mínima ante el Taladro con gol de Batallini y cerró de local la Liga Profesional con una sonrisa.
Se sabe que el año de Independiente fue verdaderamente flojo pero, con algunas victorias y con la nueva directiva, el semblante cambió y hoy cerró la Liga Profesional con un triunfo. Ajustado igual, ante un Banfield que batalló mas con diez jugadores que con once.
La primera mitad empezó con entusiasmo, sobre todo por parte del local que inquietó con dos disparos de Leandro Fernández, uno en un tiro libre, que requirieron de la intervención del arquero Facundo Cambeses. Luego el propio portero despejó un buen pase en cortada de Juan Cazares que buscaba a Lucas Romero. La visita jugó muy replegado en su campo y no pudo atacar en ningún momento.
En el complemento el ritmo se modificó un poco y hubo dos hechos principales para que esto suceda. Primero el gol de Damián Batallini en el Rojo que, tras varios minutos en los que el VAR chequeó la posición del ex Argentinos, finalmente se covalidó. Y luego la expulsión por doble amonestación de Luciano Abecasis en el Taladro, que con un jugador menos se le hizo complicado el trámite y poco pudo hacer pese a que lo intentó.
Independiente cerrará el campeonato siendo juez y visitando a Boca mientras que Banfield hará lo propio ante Sarmiento, ya pensando en las semifinales de Copa Argentina.