El Bautista Gargantini fue una fiesta y el derbi cuyano determinó que la zona B de la segunda división de la República Argentina tuviese un nuevo líder. La Lepra se impuso ante el Botellero por 2 a 1, y superó al Cruzado por un punto en la grilla de posiciones.
Con muchas emociones, roces y cuotas de fútbol, Independiente Rivadavia ganó una verdadera final en la mitad del campeonato de la Primera Nacional. Deportivo Maipú masticó bronca porque no sólo perdió la cima y el clásico sino que además se le acercó Chacarita Juniors que cantó victoria el viernes por la noche ante Atlético Rafaela.
La zona B se puso brava ya que el tercero había derrotado al cuarto. El sábado, los Azules del Parque sabían que una derrota los dejaba por debajo del Funebrero y, a su vez, le permitía a los dirigidos por Luis García sacar una ventaja aún mayor con el sueño de campeonar y lograr un ascenso histórico a la Liga Profesional.
Juan Manuel Elordi abrió la cuenta para el local en el primer tiempo. Luego, los de Alfredo Berti se quedaron con diez jugadores por la expulsión de Ezequiel Ham aunque rápidamente todo se emparejó porque vio la tarjeta roja Nicolás Agorreca en la visita. La Lepra amplió de penal a cinco para el epílogo con un penal del paraguayo Axel Arce.
Deportivo Maipú descontó a los 43 minutos del segundo período con el grito de Marcelo Eggel aunque no tuvo tiempo para el heróico empate que le hubiese permitido conservar el liderazgo. Independiente Rivadavia ganó 2 a 1 en uno de los tantos clásicos de la provincia de Mendoza y ahora es el nuevo puntero de la zona B en la Primera Nacional.
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